Francia le da la espalda a Windows: Linux entra en los despachos del Gobierno.
Europa lleva meses hablando de independencia tecnológica, pero Francia acaba de pasar de las palabras a los hechos. El Gobierno francés ha anunciado que migrará parte de sus sistemas a Linux, el sistema operativo de código abierto, en lo que supone uno de los movimientos más concretos que ha dado un gran país europeo para reducir su dependencia de la tecnología estadounidense. La decisión no llega de la nada. Desde que las tensiones entre la administración Trump y la Unión Europea se han ido acumulando, son cada vez más las voces políticas europeas que cuestionan si tiene sentido seguir confiando la infraestructura pública a empresas como Microsoft o Google, cuyos servidores, normas y precios escapan por completo al control de los gobiernos que las usan.