AMD impulsa cuatro de las diez supercomputadoras más rápidas del mundo.
Si hay una medida del peso real de una empresa en el mundo de la computación de alto rendimiento, es cuántos de los sistemas más potentes del planeta llevan su tecnología dentro. Y en la edición de junio de 2026 del ranking TOP500, AMD ha dejado una marca difícil de ignorar: cuatro de las diez supercomputadoras más rápidas del mundo funcionan con sus procesadores y GPUs. No es un dato aislado. Es la consolidación de una tendencia que lleva varios años construyéndose y que ahora tiene cifras concretas que la respaldan.