Los procesadores AMD Ryzen están a punto de rendir mejor en Linux, y Windows también se va a beneficiar.
Si tienes un ordenador con procesador AMD Ryzen, puede que pronto notes que tu sistema responde de forma más fluida sin que hayas cambiado nada. No es magia: es una mejora en cómo el sistema operativo habla con tu CPU, y Linux está liderando el camino. Para entender la novedad, hay que saber cómo funcionaba el sistema hasta ahora. Los procesadores modernos no trabajan siempre a la misma velocidad. Tienen lo que se conoce como turbo boost o frecuencia de impulso: pueden acelerar temporalmente cuando la tarea lo requiere, como cuando abres una aplicación, compilas código o arrancas un videojuego.