Europa quiere que el software libre sea la primera opción del sector público: ¿puede lograrlo esta vez?.
Imagina que cada vez que una administración pública en Europa necesita comprar software, su primera pregunta obligatoria sea: ¿existe ya una alternativa de código abierto que funcione? Eso es exactamente lo que un grupo de empresas tecnológicas europeas le está pidiendo a la Comisión Europea, y la iniciativa tiene más peso del que parece a primera vista.