Intel quiere una plaza en tu bolsillo: así son los nuevos chips Arc G-Series para PCs de juego portátiles.
El mercado de las consolas PC de mano lleva años creciendo sin que Intel dijera gran cosa al respecto. Eso acaba de cambiar. La compañía ha presentado oficialmente sus procesadores Arc G-Series, diseñados específicamente para la próxima generación de dispositivos portátiles de juego, y lo que trae sobre la mesa merece atención. Los nuevos procesadores se llaman Intel Arc G3 e Intel Arc G3 Extreme, y se construyen sobre la plataforma Core Ultra Serie 3, conocida internamente con el nombre en clave Panther Lake. Lo más llamativo a nivel gráfico es que incorporan hasta la GPU Arc B390, basada en la arquitectura Xe3, la más reciente de Intel. No es un chip reciclado de otra línea de producto: Intel ha trabajado durante años en algo pensado expresamente para este formato. La fabricación también es un dato relevante. Estos chips se producen con el nodo de proceso Intel 18A, el más avanzado que la compañía ha desarrollado y fabricado en suelo estadounidense. En términos prácticos, eso significa más transistores en menos espacio, lo que se traduce en mayor eficiencia energética. Y en un dispositivo portátil, la eficiencia lo es casi todo: de ella depende cuánto tiempo puedes jugar sin enchufarte a la corriente. La configuración de núcleos es interesante: 2 núcleos de alto rendimiento (P-Cores), 8 núcleos de eficiencia (E-Cores) y 4 núcleos de ultra-baja potencia (LP E-Cores). Una estructura escalonada pensada para que el chip escale según lo que necesites en cada momento, ya sea renderizando una escena exigente o simplemente navegando por un menú.