Linux da un paso histórico: Nvidia Reflex y AMD Anti-Lag ahora funcionan en cualquier GPU.
Hasta ahora, si querías reducir la latencia al máximo en tus partidas, tenías que elegir bando: o eras equipo Nvidia o eras equipo AMD. Esa exclusividad artificial acaba de romperse en Linux, y lo ha hecho un desarrollador trabajando solo, por pura frustración. Cuando juegas a un shooter competitivo, cada milisegundo importa. El tiempo que transcurre entre que pulsas el ratón y que la acción aparece en pantalla se llama latencia de entrada, y reducirla al mínimo puede marcar la diferencia entre ganar o perder un duelo. Para atacar ese problema, Nvidia creó Reflex y AMD desarrolló Anti-Lag 2. Dos tecnologías distintas, con el mismo objetivo: que el juego responda más rápido a tus acciones. El problema es que cada una funcionaba únicamente con las tarjetas de su fabricante. Si tenías una GPU de AMD, podías olvidarte de Reflex. Si tenías Nvidia, Anti-Lag 2 no era para ti. Y si usabas los gráficos integrados de Intel, directamente no existías para ninguno de los dos. En Windows esta situación se ha dado por asumida durante años. En Linux, alguien decidió que no tenía por qué ser así.