Flathub le cierra la puerta a la IA: por qué tu tienda de apps de Linux ya no quiere código generado por máquinas.
Si instalas programas en Linux, hay muchas papeletas de que pases por Flathub sin pensarlo demasiado. Pues esa misma plataforma acaba de tomar una decisión que va a dar que hablar: ha endurecido sus normas para prohibir, casi por completo, las aplicaciones hechas con inteligencia artificial. Y detrás del cambio hay una historia de cansancio, principios y una pregunta incómoda sobre el futuro del software libre. Antes de entrar en harina, conviene situarse. Flathub es una de las formas más populares de instalar aplicaciones en Linux. Funciona como una especie de tienda centralizada donde encuentras programas empaquetados en formato Flatpak, que es un sistema pensado para que una misma app funcione en cualquier distribución de Linux sin complicaciones, ya uses Ubuntu, Fedora o la que sea. Esa universalidad es justo lo que la ha hecho tan querida: instalas algo desde Flathub y, en teoría, te olvidas de si tu sistema concreto lo soporta. Por eso, cuando una plataforma así cambia las reglas del juego, el eco se nota en toda la comunidad. Y el cambio que acaban de hacer es bastante contundente.