La ISO de Arch Linux de octubre está a la vuelta de la esquina y, como suele pasar, el instalador llega unos días antes con los deberes hechos. Archinstall 4.5 se publicó el 29 de septiembre y, aunque a simple vista parezca una versión de mantenimiento más, trae un par de novedades que cambian lo que puedes hacer desde el primer arranque: kernels en tiempo real listos para elegir en el menú, arranque EFI en equipos AArch64 y un cambio discreto en cómo se gestionan las sesiones de varios escritorios Wayland.
Si nunca lo has usado, archinstall es el instalador guiado que viene incluido en la ISO oficial de Arch. Funciona en modo texto, con menús en los que vas marcando disco, idioma, usuario, escritorio o cargador de arranque, y al final ejecuta todo lo que antes tenías que teclear a mano con la wiki abierta en otra pantalla. No sustituye a entender tu sistema, pero te ahorra una tarde de errores tontos. Y precisamente por eso cada versión tiene más peso del que aparenta: para mucha gente es literalmente la puerta de entrada a Arch.
Kernel en tiempo real desde la primera instalación
La novedad más visible es que el apartado de kernels incorpora ahora linux-rt y linux-rt-lts, las variantes en tiempo real que Arch mantiene en sus repositorios. Hasta ahora el instalador ofrecía los sabores habituales, como el kernel estándar, el LTS, el endurecido o el zen, y si querías uno de tiempo real tocaba instalarlo después por tu cuenta y ajustar el cargador de arranque. Conviene aclarar qué significa eso de tiempo real, porque el nombre engaña. Un kernel en tiempo real no hace que tu equipo vaya más rápido; lo que busca es que las tareas prioritarias respondan en un plazo predecible, sin sobresaltos. Es lo que necesitas si produces música y no quieres oír chasquidos cuando trabajas con latencias muy bajas, o si controlas maquinaria, robots o instrumentos de medida donde un retraso de milisegundos importa de verdad. A cambio, el rendimiento bruto en tareas generales puede resentirse algo, así que no es una casilla que tenga sentido marcar por curiosidad en el portátil con el que navegas y ves series.
El contexto ayuda a entender el movimiento. Desde Linux 6.12, el soporte PREEMPT_RT forma parte del kernel principal después de casi dos décadas desarrollándose por fuera. Que archinstall lo ofrezca en un menú es otra señal de que el tiempo real ha dejado de ser un rincón exótico para convertirse en una opción más, al alcance de cualquiera que sepa por qué la necesita.
Arch Linux en ARM: GRUB, Limine y particiones que se identifican solas
El segundo bloque de cambios mira hacia AArch64, la arquitectura de los procesadores ARM de 64 bits. Archinstall 4.5 ya sabe instalar GRUB y Limine en modo EFI en estas máquinas, y además reconoce el identificador de tipo de partición raíz propio de AArch64. Esto último suena críptico, así que vamos por partes. En una tabla de particiones GPT, cada partición lleva una etiqueta interna, un GUID, que indica para qué sirve. La especificación de particiones descubribles define identificadores distintos para la partición raíz según la arquitectura, de modo que el sistema puede localizar su partición principal sin que tengas que escribirla a mano en fstab ni en la línea de arranque. Usar el identificador correcto en ARM es lo que permite que ese mecanismo funcione también ahí. Aquí toca ser prudente con las expectativas. Arch Linux oficial sigue publicándose para x86_64, y el mundo ARM lo cubren proyectos aparte como Arch Linux ARM. Estos cambios no significan que mañana vayas a descargar una ISO oficial para tu placa ARM, pero sí que el instalador está preparando el terreno. Tiene lógica: los portátiles con chips ARM empiezan a colarse en conversaciones que hasta hace poco eran territorio exclusivo de Intel y AMD.
Menos piezas en Hyprland, Sway, Niri y Labwc
Si eliges alguno de estos cuatro compositores Wayland, muy populares entre quienes montan su escritorio pieza a pieza, hay un cambio de fondo: el instalador deja de apoyarse en polkit y pasa a usar systemd-logind. Polkit es un marco de autorizaciones que decide qué programas pueden realizar acciones privilegiadas; logind es el componente de systemd que gestiona las sesiones de usuario y el acceso a dispositivos como la pantalla, el teclado o el ratón, y ya forma parte del sistema base. En la práctica encaja con la filosofía de estos entornos, que es instalar lo justo y nada más. Eso sí, si más adelante usas herramientas gráficas que piden contraseña para montar discos o tocar ajustes del sistema, es posible que tengas que añadir polkit y un agente de autenticación por tu cuenta. Nada grave, pero mejor saberlo antes de pensar que algo se ha roto.
Los arreglos pequeños que se notan al instalar
Más allá de los titulares, la lista de cambios es larga y tiene detalles muy agradecidos. Las redes wifi cuyo nombre contiene espacios ya aparecen en la lista de escaneo, algo que parece menor hasta que la red que no sale es la tuya. En equipos con gráficos Intel recientes se añaden los paquetes vpl-gpu-rt y libvpl, necesarios para que FFmpeg u OBS puedan aprovechar la aceleración por hardware. La partición EFI se monta ahora con permisos más restrictivos, se ha activado la verificación TLS y el servicio de impresión incorpora ghostscript entre sus paquetes. También llegan traducciones al noruego bokmål, al serbio y al vietnamita, junto a una limpieza interna del código bastante considerable. Esa parte no la verás nunca, pero explica cómo una herramienta que muchos miraban con recelo se ha ganado un sitio en la instalación de tanta gente.
Durante años, instalar Arch a mano fue casi un examen de acceso, y todavía hay quien defiende que es la única forma de aprender de verdad. Versiones como esta plantean otra pregunta: si el instalador ya te deja elegir un kernel en tiempo real o preparar un arranque en ARM con un par de menús, quizá el conocimiento que importa no esté en teclear cada comando, sino en saber qué opción marcar y por qué.
Fuente: archinstall (GitHub) Phoronix
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