Plasma 6.8 renueva Oxygen: colores de acento y nuevos cursores.

Publicado el 29 de septiembre de 2026, 8:39

Si empezaste a usar KDE a finales de la década de 2000, seguramente recuerdes Oxygen: botones brillantes, ventanas envueltas en un halo azul y una estética que, para bien o para mal, definió toda una época del escritorio Linux. Con la llegada de Plasma 5, Breeze ocupó su lugar como aspecto por defecto y Oxygen pasó a un segundo plano. Ese segundo plano, sin embargo, se está moviendo. Con Plasma 6.8, el tema Oxygen de KDE recibe otra tanda de mejoras que lo acercan a las costumbres de un escritorio actual sin traicionar lo que lo hacía reconocible.

Detrás de este renacimiento está Filip Fila, colaborador veterano de KDE, que lleva tiempo impulsando la restauración de Oxygen junto a Nuno Pinheiro, uno de sus diseñadores originales. Que el propio autor del tema haya vuelto a meter las manos en él no es un detalle menor: los cambios no son un lavado de cara hecho desde fuera, sino una revisión de alguien que sabe por qué cada brillo estaba donde estaba.

Oxygen deja de ignorar tu color de acento

El cambio más visible tiene que ver con los colores de acento, ese color que eliges en la configuración del sistema para resaltar selecciones, botones activos y otros elementos de la interfaz. Hasta ahora, Oxygen y Air, el tema de escritorio que lo acompañaba en la era KDE 4, usaban brillos azules fijos en varios puntos. Daba igual que hubieras elegido verde o naranja: esos resplandores seguían siendo azules, y el resultado era un escritorio que no terminaba de ponerse de acuerdo consigo mismo.

Con Plasma 6.8, ambos temas pasan a respetar por completo el color de acento. Los brillos de las ventanas seguirán por defecto el color que hayas configurado en el sistema, así que si cambias de tono, el halo cambia contigo. Y si prefieres otra cosa, podrás seguir eligiendo un color de brillo personalizado. Parece un ajuste pequeño, pero es de los que marcan la diferencia entre un tema que se siente integrado y uno que se nota que viene de otra época.

Cursores, iconos y un escalado fraccional más limpio

El tema de cursores de Oxygen también recibe una actualización de las que se notan. Nuno Pinheiro ha ampliado el conjunto con más tamaños disponibles, algo útil si trabajas con pantallas de alta densidad o simplemente quieres ver el puntero sin entornar los ojos, y ha añadido una nueva animación de espera, la que aparece cuando una aplicación está ocupada. A la vez, el conjunto de iconos sigue creciendo con nuevas incorporaciones dentro de los trabajos de restauración, lo que reduce esos huecos en los que una aplicación moderna mostraba un icono que no encajaba con el resto.

Donde probablemente más agradezcas la actualización es en el escalado fraccional. Si usas un factor como el 125 % o el 150 % para que todo se vea a un tamaño cómodo, habrás notado que algunos temas veteranos no llevan bien esas escalas intermedias. Oxygen era uno de ellos: botones de opción con bordes ásperos, tiradores de los deslizadores mal dibujados e iconos dentro de los botones que no quedaban del todo bien. Plasma 6.8 debería corregir esos fallos visuales, y además el marco de la ventana y la barra de título tendrían que fundirse de forma más limpia con el escalado fraccional activado. Aquí conviene ser prudente hasta probarlo en tu propio equipo, porque el resultado depende mucho de cada combinación de pantalla y configuración, pero el enfoque es el correcto.

Ajustes pequeños para un tema con carácter

No todo son grandes novedades. Si te gusta Oxygen pero te sobra algo de su dramatismo, podrás desactivar el degradado de la barra de título y quedarte con un aspecto más plano. Es una concesión interesante: el tema conserva su identidad, pero ya no te obliga a aceptarla entera.

Hay más retoques repartidos aquí y allá. Las barras de desplazamiento de las aplicaciones son más finas, el tema Air recibe correcciones y los brillos del panel mejoran. Los desarrolladores también están trabajando en indicadores más claros para la barra de tareas, sobre todo para distinguir de un vistazo las aplicaciones minimizadas de los lanzadores anclados, una confusión que cualquiera que use lanzadores fijos ha sufrido alguna vez. Eso sí, se trata de un trabajo en marcha, así que habrá que ver en qué estado exacto llega.

Fuera del propio tema, otra parte de KDE se está ocupando de que el estilo de selección en Dolphin y en las aplicaciones hechas con QtQuick sea más fácil de tematizar. No es un cambio exclusivo de Oxygen, y precisamente por eso importa: beneficia a cualquier tema de terceros que hasta ahora chocaba con selecciones que ignoraban su estética.

Dónde vas a encontrarte Oxygen a partir de ahora

Un apunte para no llevarte a engaño: Oxygen no se instala por defecto con KDE Plasma. Algunas distribuciones deciden incluirlo, y en los últimos tiempos ha ganado visibilidad gracias a SteamOS, Bazzite y Aurora, que lo traen dentro de sus imágenes del sistema. Si usas alguna de ellas, es probable que ya lo tengas a mano; si no, lo habitual es encontrarlo en los repositorios de tu distribución y activarlo desde las preferencias de apariencia.

Todas estas novedades deberían llegar con KDE Plasma 6.8, cuyo lanzamiento está previsto para el 14 de octubre. El momento en que las veas dependerá del ritmo de tu distribución: en las de actualización continua suele ser cuestión de pocos días, mientras que en las de ciclo fijo tocará esperar algo más.

Lo curioso de la vuelta de Oxygen es que no responde a ninguna necesidad técnica. Nadie necesitaba recuperar aquellos brillos azules para trabajar mejor, y aun así hay gente dedicando horas a que funcionen con colores de acento y escalados que no existían cuando se diseñaron. Quizá eso diga más del software libre que cualquier cifra de rendimiento: aquí un diseño no muere cuando deja de ser el predeterminado, sino cuando nadie tiene ganas de cuidarlo. Y con Oxygen, por lo visto, todavía hay quien las tiene.

 

Fuente: Linuxiac

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