Microsoft admite fallos graves en actualizaciones de Windows que están dejando equipos sin arrancar.

Publicado el 1 de febrero de 2026, 14:25

Microsoft ha confirmado lo que muchos usuarios ya temían: una serie de malas actualizaciones de Windows están detrás de los problemas de arranque que han afectado a algunos equipos con Windows 11. No hablamos de un fallo puntual ni de un simple susto tras reiniciar, sino de un error serio que, en ciertos casos, deja el sistema completamente inutilizable desde el primer encendido.

Enero ha sido un mes especialmente torcido para Windows 11. Tras el último martes de parches, empezaron a aparecer comportamientos extraños, algunos casi surrealistas, como equipos que se negaban a apagarse aunque el usuario se lo pidiera claramente. Pero entre todos esos informes dispersos había uno que destacaba por su gravedad: ordenadores, sobre todo en entornos empresariales, que directamente no podían arrancar el sistema.

A primera vista, era fácil señalar a la actualización de enero como la culpable directa. Y sí, tiene parte de responsabilidad. Pero la historia es bastante más enrevesada. La propia Microsoft ha confirmado que el problema real es una combinación peligrosa: una actualización defectuosa de diciembre que dejó algunos equipos en un estado incorrecto, y el parche de enero que terminó de rematar la situación. Una reacción en cadena, más que un fallo aislado.

Según informó Bleeping Computer, algunos equipos con Windows 11 comenzaron a mostrar un temido pantallazo azul con el error “UNMOUNTABLE_BOOT_VOLUME” justo después de instalar la actualización de enero. El sistema ni siquiera llega a cargar; se bloquea antes de poder acceder al escritorio o iniciar cualquier tipo de recuperación sencilla.

Esto disparó todas las alarmas. ¿Había roto Microsoft el arranque de Windows con un solo parche? La respuesta corta es no, pero la larga es más preocupante. Tal y como explicó Susan Bradley, de Ask Woody, la raíz del problema se encuentra en diciembre. Algunos dispositivos no llegaron a instalar correctamente la actualización de seguridad de ese mes y, tras revertirla, quedaron en un estado inconsistente. Desde fuera todo parecía normal, pero internamente el sistema ya estaba tocado.

El propio comunicado de Microsoft lo deja bastante claro. La compañía ha determinado que este error puede aparecer en dispositivos que no instalaron correctamente la actualización de diciembre de 2025 y que, al intentar aplicar nuevas actualizaciones desde ese estado incorrecto, terminan incapaces de arrancar. El parche de enero, lejos de arreglarlo, actuó como detonante final.

Aquí llega la parte incómoda. Microsoft está trabajando en una solución parcial, pero conviene no engañarse con lo que eso significa. Esa solución solo servirá para evitar que otros equipos entren en ese estado defectuoso si intentan instalar nuevas actualizaciones. No corrige el problema de fondo, no repara los sistemas que ya están dañados y, desde luego, no devuelve a la vida a los equipos que ya no arrancan.

En otras palabras, si tu ordenador ya cayó en este fallo y muestra el BSOD al iniciar, Microsoft no tiene todavía una solución directa para ti. La investigación sigue abierta, especialmente para entender por qué algunos dispositivos no instalan las actualizaciones correctamente o cómo acaban en ese estado inconsistente sin que el usuario lo note a tiempo.

Todo apunta a que los problemas que estallaron en enero venían gestándose desde semanas antes. La actualización de ese mes no fue el origen, sino el catalizador. Un recordatorio bastante duro de que, cuando hablamos de Windows y parches acumulativos, los cimientos importan tanto como el último ladrillo que se coloca encima.

 

Fuente: XDA developers

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