Budgie Desktop 10.10.1 refuerza Wayland con más estabilidad y ajustes muy esperados.

Publicado el 1 de febrero de 2026, 9:20

Budgie Desktop 10.10.1 ya está aquí y llega como la primera actualización de mantenimiento de la serie 10.10. No es una versión pensada para lucirse con grandes titulares, pero sí para hacer algo mucho más importante: pulir, estabilizar y mejorar el comportamiento general del escritorio, especialmente en Wayland. Y eso, para quienes lo usan a diario, vale oro.

Esta versión introduce una base técnica más sólida gracias a una nueva biblioteca estática compartida que centraliza toda la lógica relacionada con la gestión de pantallas y monitores. Dicho de otra forma, se reduce código duplicado, se mejora la coherencia interna y se añaden capas extra de seguridad. Además, se incorpora un suavizado de velocidad que ayuda a que ciertos comportamientos se sientan más naturales y menos bruscos en el uso cotidiano.

Uno de los focos claros de Budgie 10.10.1 está en Wayland. La integración mejora notablemente gracias a una compatibilidad ampliada con Labwc, y aquí aparece una novedad muy pedida por la comunidad: el soporte completo para el modo de enfoque de ventana descuidado. Este modo se suma a los ya conocidos enfoques por clic y enfoque al pasar el ratón.

Conviene aclararlo bien, porque es algo que muchos usuarios estaban esperando desde hace tiempo. El enfoque descuidado permite que una ventana reciba el foco en cuanto el puntero entra en ella, pero sin elevarla automáticamente. Es un detalle, sí, pero cambia por completo el flujo de trabajo para quienes vienen de otros compositores Wayland y están acostumbrados a este comportamiento más sutil y menos intrusivo.

La buena noticia es que estas opciones ya no están escondidas ni requieren ajustes manuales. Ahora aparecen directamente en la configuración del escritorio de Budgie y se aplican de forma coherente a través del puente con Labwc. Los desarrolladores, además, ya han adelantado que habrá más mejoras en este apartado, especialmente en lo relacionado con los diálogos transitorios, un punto que todavía tiene margen de mejora.

Otro cambio importante llega en la gestión del brillo de la pantalla. Budgie deja de depender del daemon de configuración de GNOME para esta tarea y pasa a utilizar una herramienta propia llamada budgie-brightness-helper. Este nuevo componente controla el brillo directamente a través de la interfaz estándar /sys/class/backlight, lo que simplifica el proceso y reduce dependencias innecesarias. Como parte de este cambio, también se han actualizado las combinaciones de teclas por defecto en la configuración de Labwc.

Para los usuarios que no hayan tocado su configuración, el sistema permite regenerarla automáticamente sin complicaciones. Quienes sí hayan personalizado atajos o ajustes pueden actualizar los enlaces de forma manual usando los nuevos comandos auxiliares. No es lo más glamuroso del mundo, pero es práctico y funciona.

Budgie 10.10.1 también presta atención a los detalles visuales. A partir de ahora, el escritorio respeta el estilo de fondo preferido definido mediante GnomeBG. Estos estilos se asignan correctamente a los modos correspondientes de Swaybg y pueden ajustarse desde el panel de Fondo en el Centro de Control de Budgie, sin trucos ni rodeos.

A todo esto se suman numerosas correcciones de errores y pequeñas mejoras que, juntas, marcan la diferencia en el día a día. Los paneles en modo dock se alinean correctamente en el monitor principal, la ocultación inteligente funciona de forma más fiable cuando hay ventanas maximizadas y las aplicaciones lanzadas con privilegios elevados heredan correctamente las variables de entorno de Wayland.

En el tramo final de la lista de cambios aparecen mejoras más técnicas, pero igual de relevantes: Budgie ahora puede iniciarse usando greetd, un gestor de inicio de sesión mínimo; los archivos de configuración de Labwc copiados pasan a ser editables; se ha actualizado la versión incluida de libgnome-volume-control y se han puesto al día las traducciones en todo el entorno de escritorio.

Para quien quiera profundizar aún más, los desarrolladores recomiendan consultar el anuncio oficial con todos los detalles técnicos.

Eso sí, no todo son buenas noticias para todos. Los usuarios de Solus, que siguen siendo el público principal de Budgie, todavía no pueden actualizar a la serie 10.10. Por ahora, no está disponible en sus repositorios, aunque todo apunta a que su llegada es cuestión de tiempo. Mientras tanto, Budgie 10.10.1 deja claro que el camino hacia un Wayland más maduro y usable sigue avanzando, paso a paso, pero con firmeza.

 

Fuente: Linuxiac

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