El elevado precio de la memoria RAM es uno de esos temas que lleva meses flotando en el ambiente tecnológico, y esta semana volvió a salir a la palestra durante la presentación de resultados financieros de Apple. En ese contexto, Tim Cook respondió directamente a una pregunta incómoda: cómo le va a afectar a Apple la subida brutal del precio de la RAM, provocada en gran parte por la escasez generada por la construcción masiva de centros de datos para sostener la demanda mundial de inteligencia artificial.
La pregunta no era gratuita. Hablamos de una empresa que históricamente ha cobrado la memoria RAM a precios que rozan lo absurdo. Literalmente, cinco o seis veces el precio de mercado. Durante años se intentó justificar con el argumento de la “memoria integrada”, pero ese discurso hace aguas si recuerdas que Apple ya hacía lo mismo cuando los Mac usaban módulos SIMM reemplazables. En aquella época, al menos, tenías la opción de comprar el equipo con lo mínimo y ampliarlo por tu cuenta pagando una fracción del precio. Eso ya no existe. Hoy pasas por caja sí o sí.
Con ese historial, era lógico que muchos se preguntaran qué pasaría si la RAM se encarecía para todo el mundo. Si Apple ya la vendía como si fuera oro, ¿qué precio iba a poner ahora que el mercado entero está tensionado? El miedo estaba ahí, flotando, silencioso pero persistente.
La respuesta de Cook fue, cuanto menos, calmada. Reconoció que el aumento del precio de la RAM y de los chips NAND Flash usados en los SSD podría tener un mayor impacto en las cuentas de Apple durante 2026. Sin embargo, dejó claro que no espera que sea un problema grave para la compañía. Según explicó, en 2025 el efecto fue mínimo y, aunque anticipan una “mordida” mayor en 2026, no parece algo que les quite el sueño.
De hecho, cerró su respuesta con una frase tan vaga como reveladora: Apple tiene varias opciones sobre la mesa y estudiará qué hacer. No explicó cuáles. No dio pistas. Nada concreto. Y eso, siendo honestos, dice más de lo que parece. Cuando una empresa de este tamaño habla de “opciones” con ese tono tranquilo, normalmente significa que el margen sigue siendo amplio y que el problema, si llega, lo absorberá el cliente final de una forma u otra.
Aquí entra la lectura entre líneas. Apple lleva tantos años aplicando márgenes descomunales a la RAM que una subida real del precio de mercado apenas le rasca el beneficio. Hay colchón. Mucho. Tanto, que incluso con un encarecimiento global, el golpe no parece poner en riesgo su estructura de precios ni su rentabilidad.
La verdadera incógnita no es si Apple puede permitírselo, porque claramente puede. La pregunta es si aprovechará la situación para justificar precios todavía más altos en los dispositivos que presente este año. Eso lo sabremos pronto, cuando empiecen a anunciar nuevos Mac y veamos las configuraciones base y, sobre todo, el coste de ampliar memoria. Ahí es donde se verá si esta tranquilidad de Tim Cook era pura confianza… o una pista bastante clara de lo que viene.
Fuente: Iphoneros
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