Linux Mint 22.3 “Zena” ya está disponible y, como suele ocurrir con cada nuevo lanzamiento, muchos usuarios se están haciendo la misma pregunta: ¿merece la pena actualizar desde Linux Mint 22.2 “Zara”? La respuesta corta es sí, pero como casi siempre en Linux, conviene hacerlo con calma y sabiendo qué pasos seguir.
La buena noticia es que la ruta de actualización ya está abierta y el proceso es bastante sencillo si tu sistema está en buen estado. No hay que reinstalar desde cero ni hacer malabares con la terminal. Todo se gestiona desde las herramientas habituales de Mint.
¿Por qué actualizar a Linux Mint 22.3?
Linux Mint 22.3 es una actualización importante, sobre todo si usas Cinnamon. Esta versión llega con Cinnamon 6.6, que introduce un menú de aplicaciones renovado y una buena colección de mejoras visuales y de rendimiento que se notan en el día a día. Todo se siente un poco más fluido, más pulido.
Además, Mint 22.3 incorpora nuevas herramientas pensadas para la administración del sistema, afinando aún más esa experiencia “funciona sin molestar” que tantos usuarios valoran de esta distribución.
Si vienes de Linux Mint 22.2, que utiliza Cinnamon 6.4, el salto es lo suficientemente interesante como para plantearse la actualización.
Antes de empezar: lo básico (pero importante)
Antes de lanzarte a actualizar, hay dos cosas que no deberías saltarte:
-
Haz una copia de seguridad de tus archivos importantes. Lo más probable es que no pase nada, pero más vale prevenir.
-
Asegúrate de que tu sistema está completamente actualizado. Para ello, abre Update Manager y aplica todas las actualizaciones pendientes.
Este pequeño paso previo evita muchos problemas durante el proceso.
Cómo actualizar de Linux Mint 22.2 a 22.3
Con el sistema al día y la copia de seguridad hecha, el proceso es bastante directo:
-
Abre Update Manager.
-
Ve al menú Editar en la barra superior.
-
Allí verás la opción “Actualizar a Linux Mint 22.3 Zena”. Haz clic para comenzar.
A partir de aquí, Mint te lleva de la mano.
Primero aparecerá una pantalla de bienvenida. Pulsa Siguiente y tómate un momento para leer las notas de la versión. Ahí se detallan las novedades, los posibles problemas conocidos y algunas soluciones habituales. No es el típico texto que nadie lee: merece la pena echarle un vistazo rápido.
Cuando estés listo, pulsa Aplicar para iniciar la actualización.
Paciencia mientras se actualiza el sistema
Ahora toca esperar. El gestor descargará e instalará los nuevos paquetes necesarios, y el tiempo que tarde dependerá tanto de tu conexión a Internet como de la potencia de tu equipo. En algunos casos será cuestión de minutos; en otros, un poco más. Es normal.
Cuando todo termine, el sistema te avisará de que la actualización se ha completado correctamente y te pedirá reiniciar el equipo para aplicar todos los cambios.
Reinicia… y listo.
Disfruta de Linux Mint 22.3 “Zena”
Tras el reinicio, ya estarás usando Linux Mint 22.3. Encontrarás un Cinnamon más moderno, pequeños detalles mejorados por todas partes y un sistema que mantiene esa sensación tan Mint de estabilidad y comodidad.
Y eso es todo. Sin reinstalar, sin complicaciones y sin dramas. Actualizar de Linux Mint 22.2 a 22.3 es un proceso sencillo, y el resultado merece la pena. Solo queda disfrutarlo.
Fuente: 9to5linux
Añadir comentario
Comentarios