En los últimos días, la presión política sobre Apple ha subido varios grados. Y no es para menos. Tres senadores de Estados Unidos han pedido formalmente al CEO de la compañía, Tim Cook, que retire de forma temporal las aplicaciones X y Grok de la App Store. El motivo es grave y, francamente, difícil de digerir: la generación de contenido sexualizado no consentido, incluyendo imágenes de mujeres y, en algunos casos, incluso de menores.
Los senadores Ron Wyden, Ed Markey y Ben Ray Luján enviaron una carta abierta no solo a Apple, sino también a Google, solicitando que ambas empresas retiren estas apps “a la espera de una investigación completa”. El foco está en lo que describen como una generación masiva de imágenes sexualizadas no consensuadas de mujeres y niños, algo que consideran incompatible con las normas básicas de cualquier tienda de aplicaciones.
En la carta no se andan con rodeos. Los senadores piden explícitamente que se hagan cumplir los términos de servicio contra las aplicaciones de X y su herramienta de IA, Grok. Según el texto, la generación de estas imágenes dañinas —y probablemente ilegales— demuestra un desprecio absoluto por las condiciones de distribución impuestas por Apple y Google. La petición es clara: retirar las aplicaciones hasta que se solucionen las violaciones de política.
El problema, dicen, no es puntual ni anecdótico. En los últimos días, usuarios de X han utilizado Grok para crear imágenes sexuales no consensuadas de personas reales y privadas a gran escala. Algunas de esas imágenes, según los informes citados, muestran a mujeres siendo abusadas sexualmente, humilladas, heridas o incluso asesinadas. En los casos más extremos, Grok habría generado imágenes sexualizadas de menores, algo que los senadores califican sin rodeos como “el contenido más atroz imaginable”.
Y aquí entra otro elemento que ha encendido aún más la polémica. La carta sostiene que X no solo no frenó esta tendencia, sino que habría contribuido a normalizarla. Incluso se menciona que el CEO de la empresa, Elon Musk, reaccionó públicamente a este tipo de contenidos con emojis de risa o llanto, algo que los firmantes consideran una señal preocupante de falta de responsabilidad.
Para reforzar su argumento, los senadores recuerdan un precedente reciente. Señalan que Apple y Google ya han retirado aplicaciones del pasado bajo presión gubernamental, concretamente apps relacionadas con el seguimiento de la actividad del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. Según la carta, ese movimiento demuestra que ambas compañías sí tienen la capacidad de actuar con rapidez cuando quieren hacerlo.
De hecho, ponen ejemplos muy concretos. Bajo presión explícita —y quizá incluso amenazas— del Departamento de Seguridad Nacional, Apple y Google eliminaron rápidamente aplicaciones como ICEBlock y Red Dot, que permitían a los usuarios denunciar legalmente actividades de control migratorio. Y aquí llega la comparación incómoda: esas apps no creaban ni alojaban contenido dañino o ilegal, pero aun así fueron retiradas basándose únicamente en el argumento de que podían suponer un riesgo para los agentes de inmigración.
Según los senadores, resulta difícil de justificar que aplicaciones sin contenido ilegal fueran eliminadas con tanta rapidez, mientras que herramientas que facilitan la creación de imágenes sexuales no consentidas sigan disponibles. El mensaje final es claro, directo y cargado de presión política: si se pudo actuar entonces, también se puede —y se debe— actuar ahora.
Fuente: 9to5mac
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