Si llevas tiempo usando Linux, seguro que has tecleado chmod más veces de las que recuerdas, y probablemente también has dudado delante de un número de tres cifras sin tener claro qué permisos concede realmente. Esa incomodidad es la que intenta resolver Concessio, una aplicación que acaba de publicar su versión 1.0.0 y que, según la nota semanal de GNOME correspondiente al periodo del 2 al 9 de octubre, ya forma parte de GNOME Circle, el grupo de aplicaciones que el proyecto reconoce por su calidad y su buena integración con el escritorio. Es la novedad más llamativa de una semana con bastante movimiento en el ecosistema.
Concessio 1.0: permisos de archivos y un código reescrito desde cero
Concessio se centra en los permisos de archivos y en una calculadora de umask, esa máscara que decide qué permisos reciben por defecto los archivos y carpetas nuevos. Con la versión 1.0.0 ha cambiado Gjs, la capa que permite escribir aplicaciones GNOME en JavaScript, por Vala, un lenguaje pensado para el propio stack de GNOME. Sus responsables aseguran que la aplicación gana rapidez y que el código queda más limpio y fácil de ampliar con contribuciones externas. Conviene tomarlo como lo que es, una afirmación de los desarrolladores y no una medición independiente, aunque el razonamiento es coherente: un proyecto pequeño que quiere atraer colaboradores gana mucho si escribe en el lenguaje que ya usa su ecosistema. Lo que más te va a importar en el uso diario está en otra parte. El flujo para abrir archivos se ha rediseñado y ahora puedes arrastrar y soltar. Cambiar permisos admite deshacer, algo que se agradece cuando tocas un directorio y descubres un segundo después que no era el que querías. La calculadora de umask acepta ahora cálculos a partir de permisos de archivos o de directorios. A eso se suman mejoras de accesibilidad, de validación de entradas y de comportamiento al editar, además de traducciones al día. No es una revolución, pero sí el tipo de pulido que separa una utilidad curiosa de una herramienta en la que confías.
Sitra y Embellish: el relevo que conviene no pasar por alto
Concessio no es la única aplicación del círculo que se ha movido. Sitra y Embellish han recibido el entorno de ejecución de GNOME 51, que es el conjunto de bibliotecas contra las que se ejecutan las aplicaciones en Flatpak. Embellish, además, ha subido a NerdFonts 3.5.1, que incorpora los Devicons prometidos en la versión 3.5.0. Lo más interesante es otra noticia: el autor de Sitra busca a alguien que se encargue de su mantenimiento. Pide interesados con ganas de trabajar con Vala, GTK4 y Libadwaita, y si aparece alguien dispuesto, le transferirá el proyecto por completo. Me parece una forma sana de gestionar algo que en software libre ocurre más a menudo de lo que se reconoce, que alguien se queda sin tiempo. Anunciarlo en abierto, en lugar de dejar que el proyecto languidezca, da una oportunidad real a un código que alguien ya había considerado digno de entrar en el círculo.
Del calendario a la barra superior: aplicaciones para el día a día
Whisp ha llegado a la versión 1.6.0 con el entorno de GNOME 51 y varias correcciones. Escribir ::count en cualquier punto de una nota te da al instante las estadísticas de palabras, caracteres y líneas, y las listas con viñetas ya se pueden crear con asteriscos además de con guiones. También se han resuelto problemas con la tecla Compose y con la ausencia del icono en sesiones de Ubuntu. Flood It 3.0 por fin permite redimensionar el tablero y activar o desactivar indicadores numéricos sobre los colores. Era 0.2.0 es una aplicación de calendario para móviles y ordenadores que se sincroniza con la mayoría de proveedores en línea y funciona sin conexión. Ahora puedes mover eventos arrastrándolos dentro de la vista mensual, o llevarlos a otra aplicación como archivo ICS, y la versión trae optimizaciones de rendimiento importantes para quien encontró lenta la 0.1.0.
La música se lleva su parte. Ratic 0.4.4 sustituye el fondo dinámico basado en la carátula por uno más limpio gracias al algoritmo Color Thief, y añade letras sincronizadas y sin sincronizar: en las sincronizadas se resalta la línea actual y puedes hacer clic en una para saltar a ese punto. Now Playing Card, por su parte, ofrece un indicador animado en la barra superior y una tarjeta compacta para cualquier reproductor MPRIS, el estándar con el que Linux controla reproductores. Entre las versiones 1.0.4 y 1.0.8 ha sumado un analizador de espectro, una ventana emergente rediseñada, carátulas de Spotify que cargan sin cuadrado vacío y un menú contextual en el botón del panel.
RustConn 0.23 y el peligro de pegar texto sin mirar
RustConn 0.23 es un gestor de conexiones remotas, y esta versión destaca por el capítulo de seguridad. Los pegados de texto de varias líneas piden ahora confirmación, una defensa contra el pastejacking, un ataque en el que lo que copias de una web no coincide con lo que acabas pegando en la terminal. También avisa si cambian los parámetros de una conexión antes de enviar credenciales almacenadas, mejora la seguridad de las descargas por RDP, evita ataques basados en nombres de archivo manipulados y sanea los argumentos con los que se lanza FreeRDP, para bloquear parámetros no autorizados en perfiles importados.
La parte funcional tampoco es menor. Puedes enviar pulsaciones de teclado a varias pestañas, reconectar paneles divididos de forma independiente, configurar macros de comandos y reautenticarte con un clic en sesiones caducadas de AWS, Google Cloud y Azure. Añade compatibilidad con bases KeePass protegidas con YubiKey Challenge-Response, H.264 opcional para RDP, agrupación automática de conexiones mediante expresiones regulares y detección de direcciones MAC para Wake-on-LAN. La interfaz se ha reorganizado siguiendo las directrices de GNOME.
Una semana como esta no deja grandes titulares, y quizá por eso retrata bien lo que sostiene un escritorio. Entre una calculadora de umask que se reescribe para que otros puedan ayudar y un autor que busca relevo para su aplicación hay una misma pregunta de fondo: qué hace falta para que un programa pequeño siga vivo cuando su creador ya no puede cuidarlo solo. Las funciones nuevas se notan enseguida, pero la continuidad de estos proyectos es lo que decide si dentro de unos años seguirás usándolos.
Fuente: Ubuntulog
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