Si alguna vez has ajustado el contraste de marcos y contornos en Plasma y has notado que ciertas aplicaciones pasaban olímpicamente de tu configuración, este mes tienes una buena noticia. El Proyecto KDE ha publicado KDE Frameworks 6.31, la última actualización estable de esa colección de más de 80 bibliotecas adicionales para Qt sobre la que se apoyan el escritorio Plasma y las aplicaciones de KDE Gear. Es una entrega mensual más, de las que rara vez ocupan titulares, pero que si la miras con calma esconde varios cambios que merece la pena entender.
Un ajuste de tema que por fin se aplica donde debe
Empecemos por lo que más se va a notar. Esta versión corrige un error por el cual la opción de tema Frames and Outlines Contrast no se aplicaba en ciertas aplicaciones. Dicho de otra forma: tú configurabas el contraste de bordes y contornos en el sistema y algunos programas hacían caso omiso. Parece una nimiedad, pero es el tipo de incoherencia que hace que un escritorio se sienta a medio terminar, sobre todo si tocas ese ajuste pensando en la legibilidad. Conviene recordar qué significa que esto llegue a través de Frameworks. Hablamos de piezas compartidas, algo así como los cimientos comunes sobre los que se levantan Plasma y las aplicaciones de KDE, de modo que un arreglo en un único sitio puede beneficiar a muchos programas a la vez sin que cada uno tenga que reinventar nada. La versión también corrige un problema con la creación de un clon no removible cuando se establece a mano la carpeta principal como Indexed en la página de búsqueda de la configuración del sistema. El anuncio no entra en más detalle, así que conviene ser prudente con las conclusiones, pero encaja con una línea de trabajo que ya se vio en la versión 6.30, donde se habían tocado cosas del indexador de archivos Baloo.
Detección de codificación, metadatos y formatos de imagen
La parte más sustanciosa, a mi juicio, está en KCodecs. KEncodingProber, la herramienta que intenta adivinar con qué codificación está guardado un archivo de texto, ha recibido una renovación profunda. Si alguna vez has abierto un documento antiguo y te han aparecido símbolos extraños donde debía haber acentos, sabes de qué problema hablamos. Ahora la precisión mejora con Latin1, Big5 y Windows-1252, y se añade un enfoque estadístico para detectar UTF-16 y UTF-8, es decir, en lugar de apoyarse en reglas rígidas, la biblioteca calcula qué codificación resulta más probable a partir del contenido. KFileMetaData, el componente que extrae información de tus archivos, también gana con su extractor basado en FFmpeg. A partir de ahora recoge metadatos propietarios de Apple, coordenadas GPS y marcas de tiempo de creación en archivos multimedia. Si gestionas muchos vídeos o grabaciones del móvil, eso se traduce en más datos disponibles para organizarlos y buscarlos. En el terreno de las imágenes, KImageformats trae varias mejoras para el formato EXR. Puede almacenar metadatos XMP, EXIF y de resolución, admite los metadatos guardados en Photoshop, corrige la interpretación de los canales alfa e incorpora soporte para subtipos RGB y YC. Es un nicho bastante especializado, pero útil para quien trabaja con imagen profesional en Linux. Por último, KDav suma soporte para notificaciones push mediante nuevos trabajos de registro y desregistro de DavPush. Dicho sin tecnicismos, las aplicaciones que sincronizan calendarios o contactos por DAV podrán enterarse de los cambios sin tener que preguntar una y otra vez al servidor.
KIO, el editor de texto y otros retoques del día a día
KIO, la capa que gestiona el acceso a archivos y recursos en el ecosistema KDE, recibe una ronda de correcciones en CopyJob. El objetivo es que los archivos y directorios omitidos se contabilicen bien en los totales de bytes y en los porcentajes de progreso, algo que seguramente habrás visto fallar alguna vez en forma de barra que saltaba o no llegaba al cien por cien. Además, las marcas de tiempo de modificación de archivos FTP se gestionan ahora correctamente según el estándar RFC3659, y los resultados de búsqueda se actualizan como corresponde cuando un archivo se elimina o cambia de nombre. KTextEditor, el motor que hay detrás de editores como Kate, mejora su modo Vi con soporte para el teclado numérico como prefijo de conteo, comandos de suma y resta en modo visual y formato binario en las operaciones aritméticas. Si usas ese modo, son esos pequeños detalles los que marcan la diferencia entre un editor tolerable y uno cómodo. El resaltado de sintaxis, por su parte, incorpora LRC Lyrics como formato nuevo y estrena una buena tanda de correcciones para Zsh.
Los paquetes de KDE Frameworks 6.31 irán llegando a los repositorios estables de cada distribución a su ritmo, y si usas Plasma o aplicaciones de KDE te interesará actualizar en cuanto lo tengas disponible. Quien quiera el desglose completo puede consultarlo en el anuncio oficial del proyecto. Lo curioso de estas versiones es que casi nadie las celebra y, sin embargo, buena parte de lo que hace agradable un escritorio vive ahí: en que una barra de progreso diga la verdad, en que un texto antiguo se lea bien a la primera o en que un ajuste de contraste se respete en todas partes. Ese trabajo callado y constante, repetido mes a mes, quizá sea la señal más fiable de la salud de un proyecto, mucho más que cualquier novedad espectacular.
Fuente: 9to5Linux
Fuente: KDE
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