Si administras redes en Linux, seguramente NetworkManager forma parte de tu día a día sin que le prestes demasiada atención, hasta que necesitas que algo funcione de una forma muy concreta. Pues bien, acaba de entrar en fase de pruebas públicas NetworkManager 1.58, la próxima versión importante de esta herramienta de gestión de conexiones que utilizan la mayoría de distribuciones Linux de escritorio y servidor. Como suele pasar con estas versiones de desarrollo, todavía no está pensada para máquinas de producción, pero ya deja ver hacia dónde apunta el proyecto en los próximos meses.
Entre las novedades más destacadas de esta actualización aparece el soporte para la banda de 6 GHz dentro de la propiedad que define la banda en conexiones Wi-Fi, algo especialmente relevante si tienes hardware compatible con Wi-Fi 6E o Wi-Fi 7. También se suma soporte para CLAT, la técnica conocida como 464XLAT que permite que dispositivos en redes solo IPv6 accedan a servicios que todavía dependen de IPv4, implementada esta vez mediante un programa BPF. A esto se añade compatibilidad con la interfaz GENEVE, cada vez más habitual en entornos de virtualización y redes definidas por software.
En el terreno de la seguridad y la gestión de credenciales, NetworkManager 1.58 incorpora soporte para claves PSK hexadecimales de 64 caracteres en credenciales WPS, además de una nueva función en libnm pensada para que los complementos VPN puedan verificar los permisos de los usuarios sobre certificados y claves. En la misma línea, se añade la posibilidad de comprobar que los usuarios tienen acceso a los certificados y claves 802.1X en conexiones privadas, un detalle que refuerza el control de acceso en entornos donde varias personas comparten equipo.
También llega una opción de configuración que permite desactivar la comprobación de conectividad para interfaces seleccionadas, algo útil si trabajas con interfaces que no deberían influir en cómo el sistema determina si hay acceso a internet. Precisamente esa comprobación de conectividad pasa a restringirse a los servidores DNS definidos en el mismo enlace, lo que hace el proceso más coherente con la configuración real de cada red.
El cliente DHCPv4 integrado en NetworkManager gana la capacidad de ignorar la opción de router cuando el arrendamiento incluye una ruta estática sin clase, evitando así configuraciones de enrutamiento contradictorias. En el terreno de IPv6, las interfaces que reciben delegación de prefijo mediante DHCPv6 pasarán a considerarse saludables aunque no dispongan de una dirección no temporal propia, un ajuste pensado para escenarios cada vez más comunes en redes domésticas y de operador.
Para quienes trabajan con arranque temprano del sistema, esta versión suma soporte para instalar unidades de systemd en el initramfs a través de un generador systemd, y añade una opción de compilación que instala una regla de polkit pensada para que los administradores puedan realizar cambios de conexión en todo el sistema desde una consola local sin necesidad de introducir contraseña.
La interfaz de texto nmtui, muy útil cuando no tienes entorno gráfico a mano, recibe bastante atención en esta versión. Ahora permite configurar todas las opciones relacionadas con los bonds de red, incorpora un botón para volver a escanear redes Wi-Fi bajo demanda desde la pantalla de activación de conexión, y suma un botón para compartir una conexión Wi-Fi mediante un código QR, algo que hasta ahora quedaba más reservado a entornos de escritorio gráficos.
Además, nmtui gana un selector que facilita elegir entre los dispositivos físicos disponibles al crear un perfil de conexión, soporte para cambiar el estado administrativo del dispositivo a nivel de kernel al mismo tiempo que se modifica su estado gestionado, y una función de búsqueda al estilo vim mediante la barra inclinada, un guiño simpático para quienes vienen del mundo de los editores de texto en terminal.
Por su parte, la herramienta de línea de comandos nmcli suma la posibilidad de mostrar la banda Wi-Fi de los puntos de acceso directamente en los resultados de escaneo, y aprende a recordar el estado administrado de las interfaces a través de reinicios del sistema, evitando así tener que reconfigurar manualmente después de cada arranque.
Un cambio que probablemente pasará más desapercibido, pero que conviene tener presente, es que NetworkManager 1.58 deshabilita por defecto el soporte para extensiones inalámbricas, ya que está previsto que desaparezca en una versión futura. Si tu configuración depende de este mecanismo, es un buen momento para empezar a planear una alternativa.
Como suele ocurrir con cada nueva versión de NetworkManager, la mayoría de estos cambios son invisibles para el usuario final en el uso diario, pero determinan la fiabilidad con la que tu conexión Wi-Fi, tu VPN o tu red doméstica se comportan sin que tengas que pensar en ello. Quienes trabajan más de cerca con redes en Linux probablemente aprecien de inmediato ajustes como el soporte para 6 GHz o la gestión más fina de la conectividad, mientras que el resto simplemente notará que las cosas, sencillamente, siguen funcionando.
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