Si estás pensando en renovar tu tarjeta gráfica, quizás sea mejor que no te apresures. Las noticias que han llegado desde Computex 2026 apuntan a que la próxima generación de GPU de AMD para juegos, la arquitectura RDNA 5, no verá la luz en las tiendas hasta bien entrado 2027, o incluso principios de 2028. Y lo curioso es que Nvidia está en el mismo barco.
¿Qué sabemos realmente sobre RDNA 5?
La publicación holandesa Tweakers aprovechó su presencia en Computex para hablar directamente con varios fabricantes AIB, que son las empresas que diseñan y venden físicamente las tarjetas gráficas usando los chips de AMD y Nvidia. Asus, Gigabyte, Sapphire y compañía saben perfectamente cuándo tienen que empezar a producir hardware, así que su opinión vale mucho. El resultado fue un panorama disperso pero revelador. Uno de los fabricantes espera tarjetas AMD de nueva generación para el segundo o tercer trimestre de 2027. Otro fue aún más pesimista y señaló que RDNA 5 podría retrasarse hasta principios de 2028. La conclusión más optimista que se puede sacar es que, con suerte, habrá algo a finales de 2027, aunque con el matiz importante de que el anuncio y el lanzamiento real son dos cosas distintas: AMD podría presentar la arquitectura antes de que el hardware llegue físicamente a las tiendas. No es la primera vez que pasa. Con RDNA 4, AMD anunció las RX 9070 y RX 9070 XT en el CES de enero de 2025, pero los usuarios tuvieron que esperar hasta marzo para poder comprarlas. Con RDNA 3 el margen fue más ajustado, con anuncio y lanzamiento en noviembre y diciembre de 2022 respectivamente. Así que la brecha entre "lo vemos en un escenario" y "lo tienes en casa" puede variar bastante.
Por qué RDNA 5 se perfila como un salto importante
No es solo una cuestión de fechas. Los rumores técnicos que rodean a RDNA 5 apuntan a que AMD está trabajando en mejoras arquitectónicas significativas, entre ellas cambios en la forma en que las unidades de sombreado ejecutan instrucciones de forma simultánea, lo que técnicamente se conoce como ejecución de doble emisión. Dicho de forma simple: la misma unidad de hardware podría hacer más trabajo en cada ciclo de reloj, lo que se traduce en mejor rendimiento sin necesariamente aumentar el consumo. Ese tipo de cambio no se improvisa ni se mete con calzador en un calendario apretado. Si AMD quiere que RDNA 5 sea un salto real y no solo un retoque, necesita tiempo para que la arquitectura esté madura. Lanzar algo a medias para cumplir una fecha no es una opción cuando la competencia aprieta como lo hace Nvidia.
El sincronismo con Nvidia no es casualidad
Hablando de Nvidia, la situación es casi un espejo. La serie RTX 50 debutó también en el CES 2025, y los rumores actuales sitúan las futuras GPU de juegos basadas en la arquitectura Rubin igualmente en la segunda mitad de 2027, con el mismo murmullo de fondo sobre un posible retraso a principios de 2028. Que los dos grandes del mercado de gráficas estén alineados en sus calendarios no es casualidad. Ambas compañías están viviendo un momento inusual: el boom de la inteligencia artificial ha disparado la demanda de sus chips más potentes para centros de datos, y eso ha reorientado recursos, prioridades y líneas de producción. Las GPU para jugar al último AAA no son, en este momento, la prioridad número uno para ninguna de las dos. Es un dato que puede incomodar a los jugadores, pero explica mucho de lo que está pasando.
¿Y qué hay de Intel?
Intel sigue en el negocio de las gráficas, aunque su camino está lleno de incertidumbre. Acaba de presentar la familia Arc G3 orientada a consolas portátiles con su silicio Panther Lake, pero el futuro de las tarjetas discretas para escritorio no pinta especialmente bien. Según informes recientes, Intel habría descartado lanzar GPU dedicadas para juegos dentro de la línea Xe3 Arc Celestial, y la situación para la siguiente generación tampoco está clara. Mientras tanto, en el mundo de las consolas, tanto Xbox con su Project Helix como la futura PlayStation 6 de Sony apuntan a llegar el año que viene, cuando la generación actual habrá cumplido siete años. Ambos sistemas estarán alimentados por silicio de próxima generación de AMD, lo que da una pista de hacia dónde apunta la empresa de Lisa Su en cuanto a prioridades de diseño.
Si tienes una tarjeta actual que funciona bien, estas noticias son en realidad buenas: no hay prisa para gastar dinero en hardware nuevo. Si estás en mitad de una actualización, las gráficas de la generación presente siguen siendo una compra razonable. Y si lo que quieres es lo último de lo último, toca armarse de paciencia y esperar a que 2027 confirme o desmonte todos estos rumores. El mercado de GPU está en un momento de transición inusualmente largo. La IA lo ha cambiado todo, incluso el ritmo al que los jugadores reciben hardware nuevo. Al final, la siguiente gran guerra de gráficas está por venir, pero parece que tendrá que esperar su turno.
Fuente: Toms Hardaware
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