Hace unos meses, muchos usuarios de Windows 11 tenían la sensación de que Copilot se había colado en absolutamente todo, incluso donde nadie lo había pedido. Microsoft ha escuchado esas quejas y ahora, por fin, está empezando a dar marcha atrás de verdad. La semana pasada se conoció que Microsoft está distribuyendo entre los usuarios del programa Windows Insider, el grupo de personas que prueba versiones anticipadas de Windows antes de que lleguen al gran público, una actualización del Bloc de notas que elimina por completo la presencia visible de Copilot en la aplicación. Nada de icono del asistente, nada de referencias explícitas a la inteligencia artificial en los menús. En su lugar, aparece una sección llamada "Herramientas de escritura" con un discreto icono de lápiz. Puede sonar a cambio cosmético, y en cierta medida lo es, pero el simbolismo importa. Durante meses, la crítica más repetida hacia Microsoft no era que la IA fuera mala en sí misma, sino que la empresa la había incrustado en cada rincón del sistema operativo de forma forzada, como si poner el logo de Copilot en una aplicación para tomar notas de texto fuera a convencer a alguien de que la inteligencia artificial era imprescindible en su vida. Spoiler: no funcionó.
Aquí viene el matiz importante, porque no todo es lo que parece a primera vista. Las funciones de escritura asistida por IA siguen estando ahí. No han desaparecido. Lo que Microsoft ha eliminado es la etiqueta, el branding, la capa de marketing que envolvía esas funciones. Si antes dabas clic en el icono de Copilot dentro del Bloc de notas para que te ayudara a reescribir un texto, ahora harás exactamente lo mismo pero desde un menú que se llama "Herramientas de escritura". El motor sigue siendo el mismo. También se han eliminado todas las menciones a la IA dentro de la configuración del Bloc de notas, y la opción para desactivar estas funciones se ha movido a la sección de Funciones avanzadas, lo que en la práctica significa que queda algo más escondida pero sigue disponible para quien la quiera. Además del Bloc de notas, la herramienta Recortes, que es la aplicación de capturas de pantalla de Windows, también ha perdido su icono de Copilot en esta misma ronda de actualizaciones. El patrón es claro: Microsoft está recorriendo sus aplicaciones de sistema una a una y retirando los accesos directos al asistente que resultan menos naturales o más intrusivos.
Para entender por qué está pasando esto, hay que retroceder unas semanas. La compañía anunció públicamente un plan para mejorar Windows 11 que reconocía, de forma bastante explícita, que había ido demasiado lejos con la integración de Copilot. El término que usaron fue que en adelante serían "más intencionales" a la hora de decidir dónde y cómo aparece el asistente. Prometieron reducir los puntos de entrada innecesarios en aplicaciones como el Bloc de notas, Recortes, Fotos o los Widgets del escritorio. Lo llamativo es que los propios ejecutivos de Microsoft han sido sorprendentemente transparentes sobre esta marcha atrás. Marcus Ash, director de Diseño e Investigación de Windows, ha hablado abiertamente sobre la renovación de funciones heredadas del sistema operativo, esas ventanas y paneles que llevan décadas sin actualizarse, como el Panel de control clásico o el Administrador de dispositivos. El mensaje que transmite la empresa es que Windows 11 merece una puesta a punto profunda, no solo estética, y que Copilot tiene que ganarse su sitio en cada aplicación, no ocuparlo por decreto. También se ha revelado que Microsoft está trabajando en una barra de tareas vertical para Windows 11, una función que apareció brevemente en una filtración interna antes de ser eliminada rápidamente. Todo apunta a que el sistema operativo está en un proceso de reinvención bastante más ambicioso de lo que las actualizaciones recientes podrían sugerir.
Hay algo irónico en todo esto. Microsoft apostó fuerte por convertir Copilot en el centro de Windows 11 justo cuando la euforia por la inteligencia artificial generativa estaba en su punto más álgido. La apuesta era comprensible desde un punto de vista estratégico, pero la ejecución fue torpe: meter un chatbot en el Bloc de notas no convierte a nadie en usuario de IA, solo irrita a quien simplemente quiere escribir una lista de la compra. Lo que está ocurriendo ahora es, paradójicamente, más maduro. La IA sigue ahí, pero dejando de gritar su presencia a cada momento. Las herramientas existen, están disponibles, pero no te las imponen con iconos en cada esquina. Si esto funciona bien, el resultado podría ser un Windows 11 que finalmente cumpla lo que prometió: un sistema operativo moderno, limpio y con inteligencia artificial integrada de forma que realmente tenga sentido. La pregunta es si Microsoft tendrá la paciencia para hacerlo bien esta vez, o si dentro de seis meses vuelve a la carga con el siguiente rebrand de turno.
Fuente: XDA developers
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