Si trabajas con dos o tres monitores en Plasma, quizá te suene esta escena: abres la sesión y los archivos y carpetas del escritorio han desaparecido de la pantalla principal. No se han borrado, simplemente no se ven. Es uno de esos fallos pequeños que no salen en ningún titular y que, aun así, te estropean la mañana. KDE Plasma 6.8.2, la segunda actualización de mantenimiento de la serie 6.8 y sucesora de Plasma 6.8.1, llega precisamente para arreglar cosas así. No esperes funciones espectaculares: es una colección de correcciones para regresiones y comportamientos extraños que fueron apareciendo con el uso real.
KWin y Wayland, donde se concentra buena parte del trabajo
Una parte importante de los cambios cae sobre KWin, el gestor de ventanas y compositor gráfico de Plasma, el componente que dibuja tus ventanas, aplica los efectos visuales y coordina buena parte de lo que ocurre en la sesión gráfica, sobre todo bajo Wayland. Si usas un portátil con más de una GPU o un equipo con configuraciones gráficas mixtas, te interesa saber que esta versión corrige problemas de sincronización de las operaciones gráficas entre varias GPU, además de la detección del tipo de búfer y la gestión del renderizado. También se han resuelto comportamientos relacionados con el posicionamiento de las ventanas de imagen en imagen y con las restricciones del puntero en Wayland, algo que notarás si juegas o si trabajas con aplicaciones que capturan el ratón. Son detalles que, por separado, parecen menores, pero que en conjunto marcan la diferencia entre un escritorio que se siente sólido y otro que te obliga a reiniciar la sesión de vez en cuando.
Teclado, multimonitor y escritorios virtuales
El teclado recibe atención propia. KWin ahora conserva el diseño de teclado que usaba una aplicación aunque cierres su última ventana, un fallo que desespera a quien alterna entre distribuciones de teclado a diario. Se han corregido además cierres inesperados provocados por accesos directos globales no válidos y se ha mejorado el comportamiento de las teclas modificadoras con la función de Teclas Permanentes, importante para accesibilidad. Y volvemos al problema del principio. En ciertas configuraciones con varias pantallas, los archivos y carpetas podían quedar temporalmente invisibles en el monitor principal, y ya está solucionado, junto con anomalías en tareas bloqueadas dentro del Administrador de tareas, en las vistas previas de ventanas y en el comportamiento de los escritorios virtuales. También hay ajustes en el selector de actividades, en la navegación entre escritorios virtuales y en el menú Kickoff: si lo usas con disposición de cuadrícula en lugar de lista, desplazarte con el panel táctil debería ser ahora más fiable. Si tu escritorio es muy personalizado, con varias pantallas y decenas de ventanas abiertas, esta es la parte de la actualización que más vas a agradecer. Se trata de reducir anomalías sin tocar la flexibilidad que distingue a Plasma.
Fondos, widgets y la personalización del escritorio
La personalización también sale beneficiada. Los fondos animados vuelven a funcionar bien cuando las imágenes se usan con disposición repetida, y los fondos asociados a actividades se recortan correctamente, de modo que no se deforman en pantallas con una proporción distinta de 16:9. Otro detalle: si pones un fondo de color sólido y activas la función que deriva el color de acento a partir del fondo de pantalla, Plasma aplica ahora el tono exacto que elegiste en lugar de generar una variante distinta. En cuanto a los widgets, los espaciadores de panel funcionan correctamente en paneles verticales y el reproductor multimedia muestra bien los nombres con caracteres que no son ASCII, algo que se agradece si escuchas música con títulos en japonés o con acentos poco comunes. También se han ordenado comportamientos de notificaciones, animaciones y tamaño de widgets en sistemas con varios monitores.
Hay otros arreglos más discretos pero útiles. La retroalimentación de volumen utiliza por fin los sonidos del tema activo, el tema Oxygen corrige los botones de decoración de ventana con ciertos factores de escala fraccionarios y el monitor de rendimiento deja de acumular cantidades excesivas de datos históricos en sus gráficos, lo que evitaba ralentizaciones o bloqueos de Plasma.
KRDP, Discover y PowerDevil: los componentes que no suelen salir en portada
Fuera de la parte más visible hay trabajo en KRDP, el componente de KDE para escritorio remoto mediante el protocolo RDP. Mejora la inicialización de la sesión, la detección del tamaño de la pantalla virtual y el posicionamiento del puntero cuando se redimensiona la ventana, y se corrige un caso en que podía aparecer una pantalla vacía con clientes sin soporte para la decodificación de vídeo H.264 acelerada por hardware. Si accedes a tu equipo de forma remota desde otra máquina, merece que lo pruebes.
Discover, el centro de software de KDE, recibe correcciones en la gestión de actualizaciones de firmware, en la actualización del modelo de recursos y en la desaparición de elementos durante ciertas operaciones. PowerDevil, que gestiona la energía, arregla un detalle sobre el estado del interruptor de monitorización de la batería. En cuanto a disponibilidad, Plasma 6.8.2 se publica como código fuente y llegará a cada distribución según sus tiempos de compilación y empaquetado. En las de lanzamiento continuo, como Arch Linux, lo normal es que te llegue por los repositorios habituales; en las de lanzamiento fijo dependerá de la política de actualizaciones de sus mantenedores, así que no te extrañe esperar un poco.
Las versiones de mantenimiento son las que menos aplausos reciben y las que más confianza construyen. Nadie recuerda el día que dejó de desaparecer el icono de una carpeta, pero sí el día que empezó a hacerlo. Quizá la verdadera medida de un escritorio no sea lo que presume en cada lanzamiento grande, sino la paciencia con la que atiende los pequeños tropiezos de quienes lo usan todos los días, con sus monitores, sus teclados y sus manías.
Fuente: KDE.org
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