GIMP 3.4: nuevo formato de proyecto y mejor soporte PSD.

Publicado el 17 de agosto de 2026, 15:43

Si trabajas habitualmente con GIMP, la alternativa libre a Photoshop más consolidada del mundo del software abierto, es probable que hayas notado que sus últimas versiones han ido incorporando cambios cada vez más ambiciosos. El equipo de desarrollo acaba de compartir un adelanto de lo que llegará en GIMP 3.4, y la lista de novedades apunta a una de las actualizaciones más relevantes de los últimos años. Entre los cambios más destacados figura un nuevo formato de archivo de proyecto, una edición no destructiva más amplia, mejoras sustanciales en la compatibilidad con archivos PSD de Adobe, diálogos de selección de archivos nativos y un buen puñado de ajustes de interfaz y rendimiento.

Antes de que estas novedades lleguen de forma definitiva, muchas de ellas se probarán primero en GIMP 3.3.2, la versión de desarrollo que sirve de puente hacia GIMP 3.4. Esa versión todavía no se ha publicado porque el equipo sigue cerrando varios elementos de su hoja de ruta, así que conviene tomar estos anuncios como un avance de lo que está por venir más que como una lista cerrada.

El cambio con mayor recorrido a largo plazo es, sin duda, el trabajo en un nuevo formato de archivo de proyecto nativo. GIMP ha usado XCF como formato principal desde 1997, y aunque ha cumplido su función durante casi tres décadas, los propios desarrolladores reconocen que su estructura binaria se ha quedado corta a medida que la aplicación empieza a manejar proyectos más grandes y complejos. Esta limitación se nota especialmente de cara a funciones que ya están en el horizonte, como los documentos de varias páginas o las capacidades de animación previstas para GIMP 3.6.

Por eso, en lugar de seguir estirando XCF, el equipo está desarrollando un nuevo formato basado en una estructura XML comprimida, un enfoque más habitual en aplicaciones modernas de edición. Más allá de dar margen para futuras funciones, este cambio debería traducirse en un guardado más eficiente: en lugar de reescribir todo el proyecto cada vez que pulsas guardar, GIMP solo actualizará las partes que hayan cambiado. Ese mismo diseño abre además la puerta a algo que muchos usuarios llevan tiempo pidiendo, el autoguardado.

Esto no significa que XCF vaya a desaparecer de la noche a la mañana. Los archivos XCF existentes seguirán pudiendo abrirse en las próximas versiones, así que la compatibilidad con proyectos antiguos queda garantizada. Eso sí, una vez que el nuevo formato quede finalizado, las funciones futuras se desarrollarán pensando únicamente en él.

La edición no destructiva es una de las líneas de trabajo que GIMP viene reforzando a lo largo de toda la serie 3.x, y GIMP 3.4 avanza un paso más en esa dirección. Ahora los filtros se pueden aplicar de forma no destructiva directamente sobre las máscaras de capa, y la ventana emergente de filtros se ha rediseñado para que puedas gestionar desde el mismo panel tanto los efectos de la capa como los de su máscara.

La herramienta de degradado también se suma a esta filosofía. Al activar la nueva opción de degradado editable, el efecto se añade a la pila de filtros en lugar de aplicarse de forma permanente sobre los píxeles. Esto te permite activar o desactivar el degradado cuando quieras, reordenarlo respecto a otros efectos, eliminarlo sin dejar rastro o volver a la herramienta más adelante para ajustarlo, algo que hasta ahora no era posible una vez aplicado.

Los usuarios que trabajan con pintura digital también reciben una novedad interesante a través del pincel MyPaint, que ahora admite mezcla espectral. Esta técnica intenta imitar cómo se combinan los pigmentos físicos en lugar de limitarse a mezclar valores RGB, de modo que, por ejemplo, combinar amarillo y azul puede dar como resultado verde, y el rojo con amarillo puede producir naranja, tal y como ocurriría con pintura real sobre un lienzo.

Uno de los apartados que más interesará a quienes migran desde Photoshop es la mejora en la compatibilidad con archivos PSD. GIMP ahora es capaz de importar los llamados descriptores PSD, un mecanismo que usan los documentos modernos de Photoshop para guardar información de funciones que no estaban recogidas en la especificación pública más antigua de Adobe. En la práctica, esto se traduce en un manejo bastante mejor de los archivos PSD actuales: las capas de texto importadas pueden seguir siendo editables en lugar de convertirse en una imagen fija, varias capas de ajuste y estilos de capa más recientes se traducen a sus equivalentes dentro del motor GEGL de GIMP, y las formas de color sólido pueden importarse como capas vectoriales en lugar de perder esa información.

En el terreno de la interfaz, GIMP está migrando hacia diálogos de selección de archivos nativos. Hasta ahora, la aplicación usaba en todas partes el selector de archivos propio de GTK, que puede resultar poco natural en sistemas como Windows, macOS o en un entorno de escritorio como KDE Plasma. El cambio permite que GIMP utilice el selector de archivos estándar del sistema operativo o del entorno de escritorio, aunque de momento solo se ha aplicado a los diálogos más sencillos, mientras que los que incluyen controles específicos de GIMP necesitarán más trabajo.

A esto se suman otros retoques menores pero apreciables: los 78 iconos de cursor de GIMP han pasado de gráficos de trama a formato SVG, por lo que se ven nítidos en pantallas de alta resolución, y los iconos de bloqueo de capa se han rediseñado para una apariencia más coherente. En cuanto al rendimiento, se ha corregido una ralentización que aparecía al dibujar o hacer zoom mientras el lienzo estaba rotado, y se ha solucionado un problema por el que el patrón de transparencia desaparecía con niveles de zoom altos.

El listado de cambios continúa con ajustes menos vistosos pero igualmente útiles: la búsqueda de acciones se ha rediseñado para que los atajos de teclado sean más visibles, se han corregido comportamientos de los diálogos emergentes en macOS, y la edición de texto directamente sobre el lienzo se ha refinado para que la selección con mayúsculas y clic funcione de forma más parecida a la de un procesador de texto convencional.

Todavía queda camino por recorrer hasta que GIMP 3.4 vea la luz, y es probable que algunos detalles cambien por el camino. Pero el conjunto de decisiones que se están tomando ahora mismo, especialmente la del nuevo formato de proyecto, da una idea clara de hacia dónde quiere ir el equipo de desarrollo: hacia una herramienta capaz de sostener proyectos más ambiciosos sin renunciar a la compatibilidad que ha construido durante casi treinta años.

 

Fuente: Linuxiac

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