CachyOS ha vuelto a demostrar por qué se ha convertido en una de las distribuciones basadas en Arch más comentadas de los últimos tiempos. Su lanzamiento de agosto de 2026 no trae una revolución visual, pero sí varios movimientos que apuntan a algo mayor: la futura CachyOS Server Edition, una variante pensada para NAS y proveedores de alojamiento que los desarrolladores anunciaron a finales del año pasado. Además, llega una reescritura completa de Shelly, el gestor de paquetes gráfico que sustituyó a Octopi hace unos meses. Si sigues de cerca el mundo Linux y las distribuciones de tipo rolling release, esta actualización de CachyOS merece un repaso con calma.
Para quien no la conozca, CachyOS es una distribución Linux basada en Arch que reconstruye buena parte de su repositorio de paquetes con optimizaciones específicas para la CPU y que incorpora un kernel personalizado ajustado para mejorar la capacidad de respuesta del sistema. Es, en esencia, una propuesta pensada para quienes quieren exprimir el rendimiento de su hardware sin renunciar a la filosofía rolling release, esa que mantiene el sistema siempre actualizado con las últimas versiones de software, a cambio de una mayor exposición a posibles inestabilidades si algo no se gestiona bien.
Las distribuciones de este tipo generan opiniones divididas, pero lo cierto es que CachyOS ha ido ganando terreno dentro de la comunidad Linux de escritorio. Y su hoja de ruta ya no se limita al escritorio: la próxima Server Edition busca llevar esa misma filosofía de rendimiento a entornos de almacenamiento en red y alojamiento web, un terreno donde Arch y sus derivadas no suelen ser la opción más habitual frente a distribuciones más orientadas a estabilidad a largo plazo.
El instalador gráfico de CachyOS, basado en Calamares, incorpora varias novedades ligadas a los distintos entornos de escritorio disponibles. Los usuarios de Hyprland cuentan ahora con la opción Noctalia, que sustituye el saludador de SDDM por noctalia-greeter. Cinnamon pasa a usar lightdm-slick-greeter, GNOME suma el paquete gvfs-dnssd para mejorar el descubrimiento de servicios de red, y COSMIC incorpora cosmic-monitor.
El cambio más relevante, sin embargo, llega por el lado del instalador de línea de comandos. Más allá del habitual trabajo de mantenimiento, corrección de errores y refactorización de código, esta versión introduce soporte experimental para perfiles de instalación orientados específicamente a la futura Server Edition. Se trata de un hito modesto en apariencia, pero significativo: es la primera señal tangible de que el desarrollo de esa variante para servidores avanza más allá de los anuncios. Todavía no hay fecha de lanzamiento pública para esta edición, así que conviene tomar este avance como un paso intermedio dentro de un proceso más largo.
Si hay un protagonista claro en este lanzamiento, ese es Shelly, el gestor de paquetes gráfico que CachyOS adoptó como opción predeterminada en abril, reemplazando a Octopi. Con esta versión, Shelly llega a su iteración v3, el cambio más significativo desde su llegada al proyecto. La novedad de fondo es el cambio de lenguaje de programación: Shelly ha pasado de estar escrito en C sharp a Zig, lo que sustituye el tiempo de ejecución gestionado por binarios nativos que arrancan más rápido y consumen menos memoria. Es un tipo de decisión técnica que no siempre se nota a simple vista, pero que suele traducirse en una experiencia de uso más ágil, especialmente en equipos modestos.
A nivel de funciones, Shelly estrena una pantalla de bienvenida que aparece en la primera ejecución, además de vistas en lista y en cuadrícula para explorar paquetes, y vistas previas de los archivos PKGBUILD del AUR junto con la salida de compilación, algo útil para quienes quieren entender qué se está instalando antes de confirmarlo. También se añade una nueva página de utilidades para sincronizar la base de datos de paquetes, limpiar la caché y eliminar paquetes huérfanos. La versión de terminal de Shelly no se queda atrás: ahora permite buscar en los repositorios oficiales y en el AUR desde un mismo lugar, ejecutando comprobaciones de actualización en repositorios, AUR, AppImage y Flatpak de forma conjunta. Para quien administra varios sistemas o simplemente prefiere el terminal, esa unificación ahorra bastantes pasos.
El resto de cambios, aunque menos vistosos, completan un lanzamiento bastante pulido. Cachy-Update, la herramienta encargada de las notificaciones de actualización, ahora se apoya en Arch-Update v4.x, con su applet de bandeja del sistema reescrito en Rust. La nueva opción que combina las banderas de comprobación y activación permite iniciar las comprobaciones automáticas de actualizaciones y lanzar el icono de la bandeja en un solo paso, en lugar de dos procesos separados como hasta ahora. La herramienta de detección de hardware chwd también recibe ajustes: mejora su funcionamiento cuando falla la coincidencia por nombre de placa base, incorpora localización en búlgaro y ya no falla cuando el archivo DMI con el nombre de la placa no está presente en el sistema, un detalle pequeño pero que evita errores molestos en ciertas configuraciones. Por último, la aplicación de bienvenida de CachyOS ha revisado su gestión de DNS, corrigiendo un problema que afectaba a la clasificación de servidores durante las pruebas de velocidad al elegir el más rápido disponible.
Para quienes quieran instalar CachyOS desde cero, las imágenes ISO actualizadas ya están disponibles tanto para la Desktop Edition, pensada para la experiencia de escritorio completa con optimizaciones de CPU, como para la Handheld Edition, orientada a dispositivos portátiles como Steam Deck, ROG Ally, Legion Go o Legion Go S. Los usuarios que ya tienen CachyOS instalado no necesitan reinstalar nada: basta con abrir Shelly desde el lanzador de aplicaciones, ir al apartado de actualización y esperar a que se complete la sincronización, o forzarla manualmente. Quien prefiera el terminal puede lograr lo mismo ejecutando el comando shelly desde la línea de comandos.
Lo que deja este lanzamiento es una sensación de trabajo de fondo más que de gran anuncio: perfiles experimentales que aún no son un producto terminado, un gestor de paquetes reescrito para ganar en eficiencia, y ajustes que solo se notan cuando algo deja de fallar. Es, en cierto modo, el tipo de progreso silencioso que sostiene a las distribuciones rolling release cuando funcionan bien, y que solo se hace visible del todo cuando, dentro de unos meses, esa Server Edition por fin vea la luz.
fuente: Istfoss
Añadir comentario
Comentarios