Ubuntu 26.10 Stonking Stingray: novedades y cambios clave.

Publicado el 27 de julio de 2026, 9:22

Si sigues de cerca el mundo Linux, seguramente ya tienes marcado el calendario para Ubuntu 26.10, la próxima versión intermedia de Canonical bautizada como "Stonking Stingray". Aunque no es una entrega LTS, esta versión provisional cumple un papel esencial: sirve de banco de pruebas para las funciones que aterrizarán en el siguiente lanzamiento de soporte extendido. Aquí es donde Canonical experimenta con nuevos núcleos, cadenas de herramientas y cambios de diseño sobre una base de usuarios más reducida, antes de que todo eso se consolide en una futura LTS. Si las cosas marchan según lo previsto, Ubuntu 26.10 llegará el 15 de octubre de 2026, con una ventana de soporte corta que se cerrará en julio de 2027.

El nombre en clave continúa la tradición alfabética de Canonical tras Resolute Raccoon (26.04). "Stonking" es una expresión británica que designa algo impresionantemente grande o excelente, mientras que la raya (stingray) es ese pez plano y sin espinas que pasa buena parte del tiempo medio enterrado en la arena del fondo marino. Más allá de la anécdota del nombre, lo interesante está en el conjunto de cambios que Canonical ya está probando, así que vamos a repasarlos uno por uno.

Un instalador más sencillo y un kernel muy reciente

Uno de los frentes más visibles es el rediseño de la experiencia de instalación e incorporación. Canonical quiere reducir la complejidad en torno al particionado y la configuración de almacenamiento, apoyándose en valores predeterminados seguros, flujos guiados y opciones avanzadas ocultas tras un botón en lugar de mostrarlas todas de golpe. El proceso de primer arranque también cambia: en lugar de obligarte a decidirlo todo durante la instalación, la personalización se traslada a una experiencia dedicada que se ejecuta una vez el sistema ya está funcionando. Eso sí, conviene matizar que ambos rediseños apuntan explícitamente a Ubuntu 28.04 LTS. El trabajo se realiza durante el ciclo 26.10, pero no esperes verlo completamente terminado en esta entrega.

En el terreno del núcleo, la instantánea que se ha podido probar incluye Linux 7.0, aunque Canonical lo trata como algo provisional y no definitivo. Desde 2024, la empresa cambió su política y ahora envía la versión del kernel ascendente más reciente disponible en el momento de la congelación, incluso si todavía está en estado de Release Candidate. En 2025 amplió ese enfoque para seguir también las versiones intermedias del kernel mediante instantáneas mensuales. La conclusión práctica es que la versión final del núcleo podría cambiar entre ahora y octubre.

Cambios de fondo en D-Bus, GNOME 51 y la llegada de la IA

Uno de los cambios técnicos más relevantes afecta a D-Bus, el sistema de mensajería en el que tu escritorio confía constantemente para que aplicaciones, servicios en segundo plano y el propio sistema intercambien mensajes. Desde conectar una unidad USB hasta actualizar una insignia de notificación, todo pasa por ahí. Ubuntu abandona por fin dbus-daemon, la implementación por defecto usada desde 2004, en favor de dbus-broker. El motivo es que dbus-daemon tiene límites: bajo carga pesada puede perder mensajes de forma inesperada y consulta los destinos de manera secuencial en lugar de todos a la vez, lo que añade latencia cuando el bus se satura. Dbus-broker resuelve ambos problemas con una arquitectura asíncrona y orientada a eventos, y ya es el valor por defecto en otras distribuciones.

El escritorio también da un salto con GNOME 51, cuyo lanzamiento estable está previsto para mediados de septiembre. Las selecciones de captura de pantalla ahora se extienden limpiamente hasta los bordes del monitor, el diálogo de apagado muestra correctamente su casilla para instalar actualizaciones y el buscador general deja de reiniciar su animación de carga cada vez que escribes un carácter. Se suman efectos de sonido propios en lugar de tirar del tema del sistema, el guardado del brillo del monitor entre sesiones y un icono de entrada de audio que solo se ilumina mientras el micrófono está grabando. La app de Configuración condensa los detalles del sistema en una sola página, mientras que Mutter deja de dar soporte a los controladores heredados de NVIDIA.

Otro apartado que gana peso es la inteligencia artificial. Canonical mantiene su enfoque local-first construido en torno a modelos de peso abierto, sin forzar suscripciones en la nube. Una de las primeras funciones es Myna, una herramienta local de voz a texto con un flujo de pulsar para hablar: mantienes una tecla, hablas y el texto transcrito aparece justo donde tengas el cursor. El reconocimiento ocurre íntegramente en tu máquina mediante un componente aislado llamado Canonical Inference Snap, con distintos tamaños de modelo según el hardware.

Rust, paquetes agnósticos y otros ajustes menores

La apuesta por Rust sigue creciendo. Canonical se ha convertido en patrocinador de oro de la Trifecta Tech Foundation con una aportación anual de 40.000 euros, y tras haber sustituido coreutils, findutils, diffutils y sudo por sus equivalentes en Rust, el siguiente en la lista es ntpd-rs, la reescritura de las herramientas de sincronización horaria. Aunque llega a los archivos de prueba en 26.10, no se convertirá en el valor por defecto hasta Ubuntu 27.04.

En paralelo, el App Center se reconstruye para tratar las aplicaciones de forma coherente sin importar su formato de empaquetado, con búsquedas, valoraciones, categorías y metadatos unificados. También llega una comprobación de certificación de hardware dentro de la página Acerca, que contrasta tu modelo con la base de datos de Canonical. Y entre los cambios más pequeños figuran el avance hacia el cumplimiento de accesibilidad WCAG 2.2 AA, nuevos fondos de pantalla, una experiencia de escritorio completa para RISC-V, mejores controles de gestión de controladores, autenticación con contraseña y MFA de Microsoft mediante authd, un archivo experimental amd64v3 para exprimir las CPU más nuevas y una propuesta para reducir GRUB a lo esencial de cara a Secure Boot.

Con tantos frentes abiertos, Ubuntu 26.10 se perfila menos como un destino y más como una ventana desde la que asomarse a lo que Canonical prepara para su próxima gran LTS. Nada de lo que ves aquí es definitivo, y quizá esa provisionalidad sea precisamente lo que hace interesante mirar: cada instantánea es una decisión todavía en el aire, un pequeño mapa de hacia dónde quiere ir Ubuntu antes de que el camino quede fijado.

 

Fuente: ItsFoos

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