AppGrid 1.8: el lanzador de aplicaciones que le da un soplo de aire fresco a KDE Plasma.

Publicado el 28 de mayo de 2026, 14:29

Si usas KDE Plasma y alguna vez has sentido que el menú de aplicaciones predeterminado se queda corto, esto te interesa. AppGrid acaba de lanzar su versión 1.8 y trae un buen puñado de novedades que hacen que gestionar tus aplicaciones sea más rápido, más cómodo y bastante más moderno. AppGrid no es nuevo, pero con cada versión se consolida como una alternativa seria a los lanzadores que vienen de serie con KDE Plasma, como Kickoff o Kicker. La diferencia principal está en la filosofía: donde los menús tradicionales apuestan por una estructura jerárquica de carpetas y submenús, AppGrid piensa más en términos de tienda de aplicaciones moderna, con búsqueda inteligente, categorías bien organizadas y una navegación que responde sin hacerte esperar. La versión 1.8, desarrollada por Jason Scurtu, no es una actualización menor de mantenimiento. Es una versión que añade funciones que llevan tiempo en la lista de deseos de muchos usuarios de Linux, y las implementa de una forma que encaja bien con el ritmo de trabajo diario.

Una de las novedades más prácticas es el nuevo sistema de gestión de favoritos con soporte para arrastrar y soltar. Suena simple, pero hasta ahora reorganizar tus aplicaciones favoritas en AppGrid no era tan fluido. A partir de esta versión puedes reordenarlas directamente con el ratón, arrastrando cada icono hasta donde quieres que esté. Y la lógica del arrastre va más allá del propio lanzador. Ahora también puedes arrastrar una aplicación desde AppGrid directamente a la barra de tareas, al escritorio o incluso al gestor de archivos Dolphin. Es el tipo de integración que parece obvia en retrospectiva pero que marca una diferencia real cuando estás configurando tu entorno de trabajo o simplemente quieres tener acceso rápido a algo que usas con frecuencia. El menú contextual, ese que aparece al hacer clic derecho sobre una aplicación, también ha crecido. Ahora puedes fijar, eliminar, ocultar o lanzar aplicaciones en masa desde ahí, y copiar información de la aplicación de forma directa. Para quienes gestionan muchas aplicaciones o mantienen sistemas de varios usuarios, estas opciones agilizan tareas que antes requerían más pasos.

Hay una función más discreta pero muy apreciada por los usuarios avanzados: el soporte para archivos .desktop externos mediante arrastre. Un archivo .desktop es básicamente un acceso directo en Linux que define cómo se lanza una aplicación. Poder arrastrarlo directamente a AppGrid para integrarlo como si fuera una aplicación más del sistema abre bastantes posibilidades de personalización sin complicarte la vida. La integración con el ecosistema de Plasma también se profundiza gracias al soporte de KActivities. Esta es la función de KDE que registra en qué has estado trabajando para mostrarte aplicaciones y documentos recientes de forma contextual. A partir de ahora, cuando abras una aplicación desde AppGrid, esa actividad queda registrada en el historial de tareas recientes de Plasma, lo que mejora la continuidad entre sesiones de trabajo. Para los usuarios de Flatpak, paquetes de software que funcionan de forma independiente del sistema operativo y son muy populares en Linux, llega una pequeña pero útil adición: una opción en el menú contextual para abrir directamente la gestión de ese paquete en Plasma Discover, la tienda de software de KDE. Un clic derecho y ya estás donde necesitas para actualizar o configurar esa aplicación.

AppGrid 1.8 también trabaja por debajo del capó. El lanzador arranca más rápido, los cachés de búsqueda son más eficientes y el cambio entre categorías se siente más fluido. Si tienes muchas aplicaciones instaladas, el desplazamiento por la lista también consume menos recursos, lo que se agradece especialmente en ordenadores más modestos o con varios años de uso. Y hay una novedad que amplía considerablemente el alcance del proyecto: un nuevo paquete de instalación universal compatible con prácticamente cualquier distribución moderna de Linux. Hasta ahora instalar AppGrid en distribuciones que no fueran las más habituales podía implicar compilar desde el código fuente o buscar paquetes no oficiales. Con este paquete universal ese obstáculo desaparece, y cualquier usuario de Linux puede probarlo sin fricciones. KDE Plasma lleva años siendo uno de los entornos de escritorio más completos y personalizables del mundo Linux, pero precisamente esa riqueza a veces viene acompañada de una curva de aprendizaje. Proyectos como AppGrid demuestran que hay espacio para reimaginar partes del escritorio sin romper lo que ya funciona, apostando por interfaces más inmediatas que no te piden que aprendas a usarlas. Si llevas tiempo con Plasma y sientes que tu menú de aplicaciones no está a la altura del resto del entorno, quizás ha llegado el momento de darle una oportunidad.

Fuente: Easy Linux

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