Durante décadas, el mercado de la memoria RAM ha funcionado como un oligopolio silencioso. Samsung, SK Hynix y Micron han controlado en torno al 70 por ciento de la producción mundial de DRAM sin que nadie les hiciera sombra. Pero en los últimos meses, ese equilibrio cómodo y lucrativo empieza a mostrar sus primeras grietas serias, y la presión llega desde un frente que muchos no esperaban: China.
Lo que está pasando con los precios de la memoria
Si has comprado RAM en el último año, ya sabes que algo ha salido mal. Los precios de los chips DDR5 de 16 GB pasaron de unos 6,84 dólares a 27,20 dólares en el cuarto trimestre de 2025, un salto que deja sin palabras. En Alemania, los precios al contado del DDR5 acumulaban una subida del 414 por ciento respecto a julio de 2025, impulsados en parte por la reasignación de capacidad productiva hacia la memoria de alto ancho de banda para inteligencia artificial.
La industria ya tiene nombre para esto. Distribuidores del sector lo llaman RAMageddon, con algunos productos registrando inflaciones de precio del mil por ciento. El núcleo del problema es bien conocido: Samsung, SK Hynix y Micron han redirigido su capacidad de producción hacia la HBM, la memoria especializada para aceleradores de IA, dejando sin suministro suficiente al segmento convencional.
Goldman Sachs no ve el fin a la vista a corto plazo. La firma prevé que el segmento de memoria de servidor, incluyendo DRAM convencional y HBM, representará más del 50 por ciento de la demanda global de DRAM en 2026 y 2027. Y mientras los tres grandes se frotan las manos, tanto Samsung como SK Hynix han advertido públicamente de que las escaseces significativas en productos de memoria se prolongarán al menos hasta 2027.
El aviso que viene desde Corea
Lo interesante es que la voz de alarma más sonora no viene de analistas externos, sino de alguien que ha estado dentro del sistema. Kye-hyun Kyung, ex responsable del negocio de semiconductores de Samsung y actual asesor de la compañía, advirtió en el Foro 285 de la Academia Nacional de Ingeniería de Corea que la rápida expansión de capacidad global podría hacer caer los precios de la memoria a partir de la segunda mitad de 2026.
Su argumento es directo: el mercado está inflado porque la oferta se ha concentrado artificialmente en el segmento de mayor margen. Cuando nueva capacidad entre en línea, la corrección puede ser brusca. Kyung también avisó de que si los retornos sobre el gasto en capex de los grandes tecnológicos empiezan a caer, existe la posibilidad de recortes de inversión, lo que podría reducir no solo los precios sino también la demanda de memoria después de 2028.
China lleva tiempo preparándose
Mientras los tres grandes miraban hacia la IA y el HBM, China llevaba años construyendo su alternativa. YMTC y CXMT avanzan en paralelo, ampliando capacidad de producción y afinando su ventaja de costes, preparándose para inundar el mercado con NAND y DRAM justo cuando el superciclo de demanda impulsado por la IA crea las condiciones ideales para hacerlo.
Los números son elocuentes. CXMT reportó ingresos de 50.800 millones de yuanes, unos 7.400 millones de dólares, solo en el primer trimestre de 2026, un incremento del 719 por ciento respecto al año anterior. La empresa tiene inversores como Alibaba y Xiaomi, respaldo estatal desde su fundación en 2016, y planes de salida a bolsa en Shanghai para recaudar 4.220 millones de dólares adicionales con los que ampliar líneas de producción e invertir en I+D.
Kyung estima que la expansión china en DRAM podría aplastar los precios actuales hacia el tercer trimestre de 2027. No es un movimiento altruista, por supuesto. China entra cuando los precios están altos, construye volumen, y cuando tenga masa crítica, la lógica del mercado hará el resto.
Lo que esto significa para la IA y para todos
Hay una conexión que vale la pena subrayar: memoria barata es cómputo de IA barato. Buena parte del coste de entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial recae sobre la memoria. Goldman Sachs proyecta una situación de infraoferta del 4,9 por ciento en el mercado DRAM en 2026, la peor en más de 15 años. Mientras esa tensión se mantenga, el acceso a infraestructura de IA seguirá siendo caro y concentrado en quienes pueden pagarlo.
Si China rompe el oligopolio con volumen y precio, el impacto puede recorrer toda la cadena: desde los servidores de los grandes centros de datos hasta el kit de RAM que compras para tu próxima build.
TrendForce proyecta que los precios de contrato de DRAM subirán entre un 58 y un 63 por ciento en el segundo trimestre de 2026, lo que indica que la sangría para el consumidor aún no ha terminado. Pero el reloj ya está corriendo. La pregunta no es si el mercado se va a reequilibrar, sino cuándo y quién va a pagar el precio del ajuste.
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