Si usas Thunderbird como cliente de correo, hay buenas noticias esta semana. Mozilla acaba de lanzar la versión 151 con mejoras que van desde la configuración de cuentas hasta la corrección de errores que llevaban tiempo molestando a muchos usuarios. No es una actualización revolucionaria, pero sí de esas que notas en el día a día.
Uno de los cambios más interesantes de esta versión tiene que ver con cómo Thunderbird gestiona el inicio de sesión en las cuentas de correo. Con Thunderbird 151, el proceso de autenticación mediante OAuth, que es el sistema que usan servicios como Gmail o Outlook para que puedas iniciar sesión de forma segura sin compartir tu contraseña directamente con la aplicación, ahora funciona de manera integrada con la configuración automática de la cuenta. En la práctica, esto significa que cuando añades una cuenta nueva, Thunderbird puede detectar los ajustes necesarios por sí solo y aplicar el método de inicio de sesión correcto sin que tengas que buscar datos del servidor ni tocar configuraciones avanzadas. Para quien no es técnico, esto es un alivio considerable. Y para quien sí lo es, también hay algo relevante: ahora se pueden sobrescribir los detalles del proveedor OAuth en cuentas que usan Exchange Web Services, el protocolo que emplean muchos entornos corporativos con servidores Microsoft. Una flexibilidad que muchos administradores de sistemas llevan tiempo pidiendo.
Más allá de la autenticación, hay un par de añadidos que pueden parecer menores pero que en uso real agradeces. Las tareas, esa sección del gestor de calendario integrado en Thunderbird, ahora se pueden ordenar por fecha de creación o por fecha de modificación. Si usas Thunderbird no solo para el correo sino también para organizar pendientes, esto te permite tener un orden mucho más lógico sobre lo que has añadido recientemente y lo que llevas más tiempo sin tocar. También vuelve la verificación de aplicación predeterminada al arrancar Thunderbird. Es decir, si has dejado de tenerlo como cliente de correo principal, el programa te lo recordará al abrirlo. Puede parecer un detalle menor, pero es útil para quienes usan varios clientes y quieren asegurarse de que los enlaces de correo abren donde deben. Otra incorporación interesante: Thunderbird ahora muestra el recuento de resultados cuando usas la función de buscar dentro de un mensaje, ya sea desde el menú o con el atajo de teclado Ctrl+F. Algo tan simple como saber que hay doce coincidencias de una palabra en un correo largo puede marcar la diferencia cuando buscas algo específico en una cadena de mensajes extensa.
Esta versión destaca especialmente por la cantidad de fallos que se han resuelto, y algunos de ellos eran bastante molestos. Uno de los más llamativos afectaba a los correos recibidos por IMAP, el protocolo que usan la mayoría de servidores de correo para sincronizar mensajes: en ciertos casos, Thunderbird mostraba la hora actual en lugar de la fecha real de recepción del mensaje, lo que hacía imposible saber cuándo había llegado realmente ese correo. Ya está corregido. También se resolvía un problema con los mensajes reenviados en formato MIME, un estándar de codificación de correo que permite incluir adjuntos y texto enriquecido. En algunos casos, el mensaje reenviado llegaba con el cuerpo vacío y un archivo adjunto de más que no debería estar ahí. Confuso y poco profesional de cara al destinatario. Hay más: las carpetas virtuales, que son esas vistas filtradas que agrupan mensajes de varias carpetas según criterios que tú defines, no se actualizaban correctamente en cuentas POP3 cuando los mensajes eran filtrados. Las tareas de todo el día tampoco podían crearse en ciertos escenarios. Y el menú contextual de las tareas, el que aparece al hacer clic derecho, tenía algunas opciones desactivadas sin motivo aparente. Todo esto ya funciona como debería.
Thunderbird 151 también corrige varios cierres inesperados de la aplicación que ocurrían en situaciones concretas: al procesar las cabeceras de ciertos mensajes, al recibir correos nuevos, al acceder al filtro de spam o incluso durante el arranque del programa. Este tipo de cierres son frustrantes porque no siempre dejan rastro claro de por qué ocurrieron, y su corrección mejora la estabilidad general aunque el usuario no los haya experimentado personalmente. Como en toda actualización de software, también se incluyen correcciones de seguridad cuyo detalle completo puedes consultar en las notas oficiales de la versión. Si tienes Thunderbird instalado desde los repositorios de tu distribución Linux, lo mejor es esperar a que llegue por ese canal. Si lo tienes instalado desde la web oficial, la actualización ya está disponible para Linux, macOS y Windows. El correo lleva décadas con nosotros y Thunderbird sigue siendo una de las pocas alternativas de código abierto que se toman en serio la experiencia del usuario. Actualizaciones como esta, sin grandes titulares pero con decenas de problemas reales resueltos, son las que mantienen viva la confianza en un proyecto que muchos dan por sentado.
Fuente: 9to5mac
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