Si alguna vez te has planteado dejar de pagar por Microsoft Office pero no sabías qué alternativa usar, esta noticia te interesa. LibreOffice acaba de lanzar su versión 26.2.3, una actualización que refuerza precisamente lo que más preocupa a quienes dan el salto desde el ecosistema de Microsoft: que sus documentos se abran bien, se vean bien y funcionen bien. LibreOffice no es un proyecto nuevo ni experimental. Lleva años siendo la alternativa de referencia para quienes quieren una suite ofimática completa, gratuita y de código abierto. Incluye equivalentes directos a Word (Writer), Excel (Calc) y PowerPoint (Impress), además de otras herramientas para bases de datos y dibujo vectorial. Y todo sin pagar una suscripción mensual. The Document Foundation, la organización sin ánimo de lucro que hay detrás del proyecto, acaba de publicar esta versión 26.2.3, que es la tercera actualización de mantenimiento de la rama 26.2, iniciada en febrero de este año. No se trata de una versión con grandes funciones nuevas, sino de una entrega centrada en hacer que todo funcione mejor, y eso en el mundo del software es algo que se agradece tanto o más que las novedades llamativas.
El punto que más va a notar la mayoría de usuarios es la mejora en la compatibilidad con los formatos nativos de Microsoft Office. Esto significa que si recibes un documento .docx, una hoja de cálculo .xlsx o una presentación .pptx, las posibilidades de que se abra exactamente como quien lo creó lo diseñó son ahora mayores que antes. Este ha sido históricamente el gran talón de Aquiles de LibreOffice. No porque el programa fuera malo, sino porque los formatos de Microsoft son propietarios y complejos, y replicar su comportamiento con exactitud es un trabajo constante y laborioso. Con cada actualización, ese abismo se estrecha un poco más. En esta versión, además, se han añadido más ajustes específicos para la apertura y el guardado de este tipo de archivos, lo que reduce los casos en los que un documento llega con el formato descolocado o con elementos que no cuadran.
Otro cambio relevante en esta actualización es la activación obligatoria del renderizado Skia en equipos con Windows y macOS. Skia es el motor gráfico que usan aplicaciones como Google Chrome o Android para dibujar la interfaz en pantalla, y su integración en LibreOffice trae mejoras visibles en rendimiento y fluidez visual. Si antes notabas que la interfaz de LibreOffice se sentía algo lenta o que los documentos con muchos elementos gráficos tardaban en responder, esto debería mejorar. No es un cambio que vayas a ver en forma de función nueva, pero sí lo notarás en el día a día. También merece mención el trabajo interno de optimización para manejar archivos de mayor tamaño. Si trabajas con hojas de cálculo extensas, documentos largos o presentaciones con muchas imágenes, esta versión debería abrir y gestionar esos archivos con más rapidez que las anteriores. Son mejoras que no salen en los titulares pero que marcan la diferencia cuando estás en medio de una jornada de trabajo.
Writer, el procesador de textos, recibe nuevos estilos pensados específicamente para documentos largos, algo útil si produces informes, tesis o cualquier tipo de contenido extenso que necesita una estructura visual clara. Por su parte, Calc, la aplicación de hojas de cálculo, incorpora nuevas formas de trabajar que amplían sus posibilidades sin complicar innecesariamente el flujo habitual. Y en el plano de los formatos, la exportación a EPUB es ahora más rápida, y la compatibilidad con Markdown también recibe atención, algo interesante para quienes trabajan en entornos donde este formato es habitual. Si ya tienes LibreOffice instalado, actualizar es sencillo. Entra en el menú Ayuda y busca la opción Buscar actualizaciones. El propio programa se encarga de encontrar la versión más reciente y ofrecerte la instalación. Si prefieres empezar desde cero o es la primera vez que lo instalas, puedes descargarlo directamente desde la web oficial del proyecto. Está disponible para Windows, macOS y Linux.
Y si te preguntas qué viene después, la comunidad ya trabaja en LibreOffice 26.8, la próxima versión principal prevista para agosto de 2026, que llegará con novedades más ambiciosas. Lo interesante de LibreOffice no es solo que sea gratis. Es que detrás hay una comunidad activa que lo mantiene, lo corrige y lo mejora sin depender de los intereses comerciales de ninguna gran empresa. Cada actualización como esta es un recordatorio de que el software libre puede ser, además de accesible, de verdadera calidad. Si todavía no lo has probado, quizás ha llegado el momento.
Fuente: Laboratorio linux
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