Fedora Linux 44 ya está aquí: todo lo que cambia en la nueva versión del sistema operativo libre más emocionante.

Publicado el 29 de abril de 2026, 9:22

Si nunca has oído hablar de Fedora Linux, piensa en él como uno de esos sistemas operativos alternativos a Windows o macOS que cada año sorprende con ideas que luego adopta el resto del mundo tecnológico. Acaba de llegar su versión 44, y aunque desde fuera pueda parecer "otra actualización más", hay cambios que merecen que le eches un vistazo aunque no seas un experto en informática. La edición más popular de Fedora, la llamada Workstation, viene ahora con GNOME 50. GNOME es el entorno de escritorio, es decir, todo lo que ves en pantalla cuando enciendes el ordenador: el menú, las ventanas, los iconos, la barra de tareas. Esta versión cincuenta —que ya solo el número dice algo sobre lo madura que está la plataforma— trae mejoras en accesibilidad, en la gestión del color de pantalla y en el escritorio remoto, algo muy útil si alguna vez necesitas conectarte a tu equipo desde otro lugar. Además, muchas de las aplicaciones que vienen instaladas por defecto han recibido actualizaciones: el visor de documentos, el administrador de archivos y el calendario, entre otras. No son cambios que te vayan a dejar sin palabras, pero sí hacen que el día a día sea más fluido y menos frustrante.

Si eres más de KDE, también hay novedades para ti

Fedora no es solo GNOME. Existe una variante llamada KDE Plasma Desktop, que ofrece un escritorio de apariencia diferente, más personalizable y con otro estilo visual. En esta versión 44 llega Plasma 6.6, que incluye un nuevo gestor de inicio de sesión y mejoras en la pantalla de configuración inicial del sistema. Esto último es más importante de lo que parece: ahora preparar un ordenador con Fedora KDE para dárselo a un familiar o un amigo es bastante más sencillo. El proceso de instalación y configuración inicial se ha simplificado para que no necesites saber nada de informática avanzada para dejarlo listo.

Cambios bajo el capó que importan

Hay tres novedades técnicas que, aunque no las veas directamente, sí pueden afectar a tu experiencia. La primera tiene que ver con Wine y Steam. Si usas Fedora para jugar a videojuegos de Windows —algo que cada vez más gente hace— esto te interesa. Se ha activado por defecto un módulo del sistema llamado NTSYNC, que mejora la compatibilidad y el rendimiento al ejecutar juegos y aplicaciones diseñadas para Windows. En la práctica, significa que ciertos juegos pueden funcionar mejor o directamente funcionar cuando antes no lo hacían. La segunda novedad es más discreta pero igual de relevante: la versión predeterminada de MariaDB, que es un sistema de bases de datos muy usado en servidores web, pasa a ser la 11.8. Si eso no te dice nada, no te preocupes; básicamente significa que si instalas Fedora en un servidor y necesitas una base de datos, obtendrás una versión más moderna y con más funciones sin tener que hacer nada especial. La tercera afecta a las imágenes de Fedora Cloud, la variante pensada para servidores en la nube. La partición de arranque del sistema —la zona del disco donde vive la información necesaria para que el ordenador encienda— ahora usa un formato llamado Btrfs en lugar del anterior. El resultado es que las imágenes ocupan menos espacio y aprovechan mejor el almacenamiento disponible. Pequeño detalle, gran diferencia a escala.

Instalar o actualizar: más fácil de lo que piensas

Si ya tienes Fedora instalado, actualizar a la versión 44 es un proceso bastante sencillo. No es muy distinto a reiniciar el ordenador para las actualizaciones habituales, solo que lleva algo más de tiempo. Nada que un café no pueda acompañar. Si es tu primera vez con Fedora, puedes descargar directamente los medios de instalación desde su web oficial y elegir entre varias versiones: la clásica Workstation con GNOME, la variante con KDE, o versiones más especializadas para servidores, dispositivos IoT o entornos en la nube.

Un sistema que empuja hacia adelante

Lo que hace especial a Fedora dentro del mundo Linux no es solo lo que incluye, sino la filosofía con la que lo hace. Fedora siempre apuesta por las versiones más recientes del software, incluso cuando eso implica cierta inestabilidad puntual. Es el laboratorio de ideas de Red Hat, una de las empresas más influyentes del software empresarial de código abierto, y muchas de las cosas que hoy son estándar en otros sistemas Linux pasaron primero por Fedora. Que en 2026 estemos hablando de la versión 44 dice mucho de la constancia de una comunidad que, lanzamiento tras lanzamiento, sigue mejorando un sistema operativo libre, gratuito y que cada vez resulta más accesible para cualquier persona. Quizás este sea el momento de probar algo diferente.

 

Fuente: Fedora magazine

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