Si llevas tiempo usando Linux con KDE Plasma, esta semana tienes motivos para celebrar. Kubuntu 26.04 LTS acaba de llegar, y no es una actualización cualquiera: marca un punto de inflexión real en la historia de esta distribución. El cambio más simbólico está claro desde el primer momento, pero hay mucho más bajo el capó. El titular de esta versión no es técnico, es filosófico. Kubuntu 26.04 LTS abandona oficialmente X11 como sesión de escritorio soportada. Wayland pasa a ser la única opción con respaldo oficial del equipo. Esto significa que si arrancas Kubuntu, entras directamente en Wayland, sin preguntas ni opciones intermedias.
¿Y si aún necesitas X11? El paquete plasma-session-x11 sigue disponible en los repositorios de Ubuntu, así que puedes instalarlo si tienes alguna razón específica para ello. Pero el equipo de Kubuntu ya no lo mantendrá ni lo actualizará. Es el primer paso firme hacia un ecosistema Linux donde X11 deje de ser el estándar heredado que todo el mundo sigue arrastrando por inercia. Wayland lleva años siendo la alternativa "del futuro" y ese futuro, al menos en Kubuntu, ha llegado.
Plasma 6.6 y Linux 7.0: la combinación que marca la diferencia
Por debajo del escritorio, esta versión monta el kernel Linux 7.0, un salto significativo respecto a la versión que traía Kubuntu 24.04 LTS. La mejora más llamativa para usuarios concretos es para quienes tienen gráficas Intel Arc: ahora puedes ver datos de temperatura mucho más detallados, incluyendo el controlador de memoria, el canal PCIe y las lecturas individuales de VRAM. Antes solo tenías la temperatura general de la GPU; ahora tienes un panel de control completo. El sistema de archivos XFS también recibe una mejora interesante: incorpora un demonio de autorreparación que detecta fallos en los metadatos y errores de lectura/escritura, y los corrige automáticamente sin necesidad de desmontar el disco. En entornos de uso intensivo o servidores domésticos, esto puede marcar la diferencia entre un susto y una pérdida de datos. Y para quienes siguen el mundo del desarrollo de Linux de cerca: el soporte de Rust en el kernel pasa de experimental a estable. Ya no es un experimento; es una realidad consolidada. En cuanto al escritorio, Plasma 6.6 llega con varias novedades prácticas. Spectacle, la aplicación de capturas de pantalla, ahora incluye reconocimiento óptico de caracteres, es decir, puedes hacer una captura de texto en pantalla y extraer ese texto automáticamente. También hay mejoras en la configuración de escritorios virtuales, que ahora pueden mostrarse solo en el monitor principal si tienes más de uno conectado. Y el asistente de configuración inicial ha recibido actualizaciones para gestionar mejor la creación de cuentas de usuario desde el primer arranque. Juegos, portátiles y una herramienta clásica reescrita desde cero
Hay tres novedades que vale la pena destacar para perfiles específicos de usuario.
Si usas tu Linux para jugar a títulos de Windows mediante Wine o Proton, esta versión incluye el controlador NTSYNC en el kernel. Sin entrar en tecnicismos, este controlador se encarga de emular una parte del sistema de sincronización de Windows directamente desde el kernel, en lugar de hacerlo desde fuera. El resultado práctico es un mejor rendimiento en juegos que antes sufrían pequeñas caídas o inconsistencias. Si tienes un portátil con gráfica NVIDIA, Dynamic Boost ahora viene activado por defecto. Esto significa que el sistema reparte automáticamente la energía disponible entre la CPU y la GPU según lo que estés haciendo en cada momento. Cuando editas un vídeo o juegas, la GPU recibe más potencia; cuando navegas o escribes, la CPU toma el relevo. Sin que tú tengas que hacer nada. Y por último, sudo, esa herramienta que cualquier usuario de Linux ha tecleado cientos de veces para ejecutar comandos con permisos de administrador, ha sido reemplazada por sudo-rs, una reescritura completa en Rust que promete ser más segura y robusta. El comportamiento desde fuera es idéntico; los beneficios están en lo que no se ve. Todo esto viene además con tres años de soporte LTS estándar, la ventana habitual para versiones de largo plazo en el ecosistema Ubuntu. La pregunta ya no es si Wayland está listo. La pregunta es si tú lo estás. Kubuntu 26.04 LTS responde por su cuenta: sí.
Fuente: ITsfoss
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