SSDs Samsung falsos están llegando a Europa: así puedes evitar que te timen.

Publicado el 17 de abril de 2026, 14:36

Si creías que los productos tecnológicos falsificados eran un problema exclusivo de mercados lejanos, esta noticia te va a hacer reflexionar. Hay unidades SSD Samsung 990 Pro falsas circulando por Europa, y el embalaje es tan convincente que a simple vista resulta casi imposible distinguirlas de las originales. El caso saltó a la luz cuando un comprador austriaco encargó dos unidades Samsung 990 Pro de 1 TB a un distribuidor local. Al recibirlas, el paquete tenía todo el aspecto de ser legítimo: sello, marcas, presentación cuidada. Pero algo no cuadraba.

Al comparar el embalaje con el de una unidad original, las diferencias eran sutiles pero presentes. El texto impreso tenía algo menos de resolución, algo que solo se aprecia si tienes las dos cajas una al lado de la otra. Faltaba también una pequeña pestaña colgante que ha servido para identificar falsificaciones anteriores. Por fuera, casi perfecto. El problema gordo apareció al abrir la caja. El SSD original de Samsung tiene una placa de circuito impreso, es decir, la tarjeta electrónica interior, de color negro. La unidad falsificada la tiene azul. Es un detalle que no te dice nada si nunca has abierto un SSD, pero que para alguien que sabe lo que está buscando resulta un indicador inmediato. Las pegatinas externas de la unidad, eso sí, eran bastante fieles al original. Los falsificadores claramente pusieron más esfuerzo en el exterior que en el interior.

Lo peor de este caso no es que el SSD sea lento o de baja calidad. Es que directamente no sirve para nada. Al conectarla al ordenador, Windows la detecta y herramientas de diagnóstico como CrystalDiskInfo la reconocen, pero los números no cuadran: informa de una capacidad de 1099,5 GB en lugar de los 1000 GB estándar, y la versión de firmware no sigue la nomenclatura que usa Samsung. El software oficial de Samsung, llamado Magician, identifica la unidad como "SSD 990 Pro" pero la marca inmediatamente como "No Samsung", desactivando todas las funciones de análisis y diagnóstico. Y cuando intentas formatearla para usarla, simplemente no puedes. La unidad ni siquiera admite ese proceso básico. En definitiva, el comprador pagó por un SSD de alto rendimiento y recibió un objeto que ocupa espacio en el puerto M.2 pero no hace nada útil.

Lo que hace esta historia más preocupante es que no es la primera vez que ocurre algo así. Meses atrás ya se documentó un caso similar en Japón, donde un distribuidor local analizó una unidad 990 Pro falsificada. En aquel caso, la unidad al menos funcionaba técnicamente, aunque con un rendimiento inferior al de una memoria USB 2.0 antigua, lo que en un SSD moderno es una vergüenza absoluta. La diferencia con el caso austriaco es que aquella falsificación japonesa era más sofisticada en lo funcional. La europea ni siquiera llega a ese nivel. Los falsificadores se limitaron a replicar el empaque con cierta fidelidad y metieron dentro lo que fuera, sin preocuparse lo más mínimo por el rendimiento o la usabilidad. El distribuidor austriaco afirma no haber recibido otras quejas previas sobre este problema, aunque el propio comprador adquirió una tercera unidad con embalaje igualmente sospechoso que, por petición del proveedor, aún no ha sido abierta. La investigación sigue abierta.

Samsung ha reaccionado ante la situación con una recomendación que suena sencilla pero que marca una gran diferencia: compra siempre en distribuidores autorizados. Evita canales de venta de terceros en marketplaces generalistas donde el origen del producto no está garantizado, especialmente si el precio te parece sospechosamente bajo para lo que ofrece. Si ya tienes una unidad en casa y quieres verificarla, el software Samsung Magician es tu mejor aliado. Si lo instalas y la unidad aparece como "No Samsung" o no puedes ejecutar ningún diagnóstico, tienes un problema. También puedes fijarte en el color de la placa interior si abres el dispositivo, aunque eso requiere desmontar el equipo.

Detrás de esta oleada de falsificaciones hay un escenario de fondo bastante claro. La escasez global de componentes, especialmente de memoria NAND flash, el tipo de memoria que usan los SSDs, ha disparado los precios y generado una demanda que no siempre puede cubrirse por canales oficiales. Eso crea el caldo de cultivo perfecto para que los falsificadores aprovechen la situación y llenen ese hueco con productos fraudulentos. No es un problema nuevo, pero sí uno que se ha agravado en los últimos años. Y lo que demuestra este caso es que ya no es solo cosa de mercados con menos regulación: está llegando a Europa, a distribuidores aparentemente legítimos, y afecta a productos de gama alta que cuestan un dinero serio. La próxima vez que vayas a comprar un SSD, tómate un momento extra para verificar el vendedor. Un minuto de precaución puede ahorrarte mucho dinero y bastante frustración.

 

Fuente: Tom´s hardware

Añadir comentario

Comentarios

Todavía no hay comentarios