Blender 5.1 ya está aquí, y no es una actualización cualquiera. La Fundación Blender ha decidido apretar el acelerador con una versión que, sin hacer demasiado ruido, introduce mejoras muy concretas donde realmente importan: rendimiento, flujo de trabajo y compatibilidad. Y sí, si usas Linux, hay cambios que te afectan directamente y que no deberías ignorar.
Vamos al grano. Uno de los movimientos más interesantes es la activación por defecto del trazado de rayos por hardware en GPUs AMD mediante HIP RT. Traducido: mejor rendimiento sin que tengas que tocar nada. En pruebas reales, se habla de hasta un 10% más de velocidad en renderizado en GPU. No es una revolución, pero tampoco es menor. Es ese tipo de mejora que, acumulada en tu día a día, acaba ahorrándote horas sin que te des cuenta. En animación, aparece el modificador de curva F “Gaussian Smooth”, que permite suavizar sin destruir el trabajo previo. Esto no es solo comodidad, es control real sobre tu pipeline.
En Linux, el movimiento es claro: Blender 5.1 permite abrir ventanas sin decoraciones en Wayland con --no-window-frame, eliminando la dependencia de libdecor. Esto no es un detalle técnico menor, es un paso hacia una integración más limpia y moderna. Además, se introduce TBB_MALLOC_PROXY para la gestión de memoria, lo que apunta a mejoras internas que no ves directamente, pero sí notas en estabilidad y rendimiento. Aquí no hay marketing, hay ingeniería.
A nivel de herramientas, hay una colección de cambios que, sumados, mejoran el flujo de trabajo: reemplazo de acciones en múltiples objetos, selección en bucle en pintura de pesos con selección de vértices, ajuste al centro de la cara y una nueva opción de inversión correctiva de normales. No son titulares llamativos, pero eliminan fricción, y eso en producción es lo que marca la diferencia. El modo de esculpido de curvas también gana selección tipo lazo, caja y círculo, mientras que herramientas como Bisel ahora permiten usar Ctrl para ajuste y Shift para precisión. Más control, menos improvisación.
El Lápiz de grasa introduce un nuevo flujo de trabajo de relleno, el deslizamiento de vértices es ahora más configurable y el sistema de nodos recibe una buena dosis de novedades: Mask To SDF para campos de distancia con signo, Sequencer Strip Info y compatibilidad ampliada con nodos como Index Switch, Radial Tiling o Boolean. También se añade soporte para imágenes AVIF, lo que refuerza la apuesta por formatos modernos y eficientes sin perder calidad.
En áreas más técnicas, Blender 5.1 añade coeficientes anamórficos al modelo de distorsión de lente de Nuke para mejorar el tracking, introduce codificación sin pérdidas HTJ2K en OpenEXR y amplía la tasa de bits de audio hasta 2048 kb/s. Puede que no lo uses todos los días, pero esto amplía el rango profesional del software. En realidad virtual, se rediseña el rayo de teletransporte Arc, se añade una propiedad de escala de vista y se incorpora soporte OpenXR en macOS mediante Metal, dejando claro que Blender no quiere quedarse atrás en ningún frente.
También llegan herramientas nuevas como el operador “Aplicar a la base” para claves de forma, el nodo Raycast para proyectar rayos contra geometría y propiedades adicionales para ajustar la intensidad de la trayectoria de la luz. Todo suma en una dirección muy clara: darte más control sin complicarte el flujo. Y por debajo, donde realmente importa, hay mejoras en rendimiento del sistema de animación, optimizaciones en texto 3D y polígonos, y nodos que ahora pueden ser hasta el doble de rápidos. Esto no luce en titulares, pero se nota en cada sesión de trabajo.
En la interfaz hay ajustes útiles: estadísticas de rendimiento en la vista 3D, control de opacidad de bordes en el editor UV, mejoras en Shader To RGB y el regreso de la iluminación HDRI en lookdev. Además, ahora puedes desactivar bibliotecas de recursos de forma individual, el nodo Grupo hace conversiones implícitas y los nodos de salida permiten trabajar con metadatos personalizados. Más flexibilidad, menos rigidez.
Ahora la parte que probablemente estás evitando: actualizar no te hace mejor. Tener Blender 5.1 instalado no cambia nada si sigues trabajando igual. Si no aprovechas estas mejoras —especialmente las de rendimiento y flujo de trabajo— estás perdiendo tiempo cada día. Y eso no es falta de herramientas, es falta de intención. Así que deja de usar Blender como si estuvieras en 2022. Activa HIP RT si tienes AMD, integra Gaussian Smooth en animación, revisa tus atajos y explora los nuevos nodos con intención real de simplificar tu trabajo. Y sobre todo, mide el rendimiento. Si no sabes dónde pierdes tiempo, estás trabajando a ciegas.
Fuente: 9to5linux
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