OpenShot 3.5: el salto más ambicioso en 18 años que quiere cambiar cómo editas vídeo.

Publicado el 21 de marzo de 2026, 9:32

OpenShot acaba de soltar su versión 3.5 y no lo ha hecho con discreción precisamente. Ellos mismos la califican como uno de los lanzamientos más importantes en toda su historia, y ojo, estamos hablando de más de 18 años de desarrollo. No es una actualización más para rellenar changelog; aquí hay intención clara de marcar un antes y un después en la experiencia de uso.

Una de las primeras cosas que vas a notar está en la línea de tiempo, que ahora llega con un rediseño pensado para ir más rápido y con menos fricción. El zoom, el desplazamiento y la edición en general se sienten más ágiles, más directos, como si por fin hubieran pulido ese punto donde muchos usuarios se atascaban o perdían tiempo. A esto se suma un nuevo panel de fotogramas clave que mejora bastante el control fino sobre animaciones y efectos, algo que, si editas con cierta frecuencia, sabes que marca la diferencia entre un flujo fluido y uno frustrante.

Pero aquí no se han quedado en lo visual o en la interfaz. OpenShot 3.5 presume de ser aproximadamente un 35% más rápido en términos generales, y eso no es un número menor. Las mejoras se notan especialmente en el manejo de efectos y en el procesamiento de fotogramas, dos áreas críticas donde este tipo de software suele sufrir. También hay avances en la compatibilidad de exportación, lo que reduce problemas al sacar proyectos finales, algo que históricamente ha sido un punto delicado en muchos editores.

Otro de los focos claros de esta versión es la aceleración por GPU. No es algo nuevo en OpenShot, pero sí es evidente que llevan varias versiones empujando fuerte en esta dirección. Aquí se consolida ese trabajo, buscando aprovechar mejor el hardware moderno y reducir tiempos de espera. A esto se suma una mejora general en la estabilidad, que no es lo más vistoso, pero sí lo más importante si no quieres que tu proyecto se venga abajo a mitad de edición. También se han refinado las transiciones de audio, añadido una nueva clave de croma predeterminada y optimizado el manejo de archivos de audio, junto con una buena cantidad de correcciones de errores que, aunque no siempre se ven, se sienten.

Y luego está el elefante en la habitación: la inteligencia artificial. OpenShot 3.5 introduce una integración experimental con ComfyUI, abriendo la puerta a flujos de trabajo basados en IA dentro del propio editor. Es experimental, sí, pero el mensaje es claro: no quieren quedarse fuera de esta ola. Ahora bien, aquí es donde conviene no autoengañarse. Que esté integrado no significa que ya sea imprescindible ni que vaya a cambiar tu forma de trabajar mañana. Es una base, un movimiento estratégico más que una revolución inmediata.

Si miras hacia adelante, el equipo ya deja caer lo que viene: migración a Qt6, PyQt6 y PySide6, una nueva versión para Android y más funciones relacionadas con IA. Traducido: están intentando modernizar la base tecnológica y, al mismo tiempo, no perder el tren de lo que ahora mismo vende y genera interés.

Ahora, siendo honestos, esto tiene dos lecturas. La positiva: OpenShot está evolucionando y, por fin, parece tomarse en serio el rendimiento y la experiencia real del usuario. La crítica: llega tarde en algunos aspectos frente a otros editores más consolidados, y aún tiene que demostrar que estas mejoras se mantienen en el día a día y no solo en el anuncio.

Si usas OpenShot, esta actualización no es opcional, es casi obligatoria. Y si lo descartaste en el pasado por lento o inestable, puede que este sea el momento de darle otra oportunidad. Pero no te engañes: una versión potente no cambia años de percepción de un día para otro. Lo que hará la diferencia real es si, dentro de unos meses, sigue siendo igual de sólido cuando lo metas en producción de verdad.

 

Fuente: Phoronix

Añadir comentario

Comentarios

Todavía no hay comentarios