Se veía venir, pero ahora ya es oficial. Mozilla ha puesto fecha al final del soporte de Firefox en equipos que todavía funcionan con Windows 7, Windows 8 y Windows 8.1. Será en febrero de 2026 cuando se cierre definitivamente el grifo de las actualizaciones de seguridad para estos sistemas. Y eso no es un detalle menor.
Hablamos del último canal de protección activa que quedaba para millones de ordenadores que siguen anclados en estas versiones de Windows. Porque sí, aunque a veces parezca que todo el mundo está ya en Windows 11, la realidad es que todavía hay muchísimas máquinas funcionando con sistemas que Microsoft dejó atrás hace tiempo. Y Firefox era, en cierto modo, el último escudo que seguía en pie.
La versión que se ve directamente afectada es Firefox 115 ESR, la edición de soporte extendido. Esta versión se ha mantenido como la única compatible con Windows 7, 8 y 8.1. Era la opción “segura” para quienes no podían o simplemente no querían dar el salto a un sistema más moderno. Una especie de tabla de salvación que ha alargado la vida útil de muchos equipos. Pero esa tabla tiene fecha de caducidad.
A partir de febrero de 2026, el navegador seguirá funcionando. No dejará de abrirse de repente ni bloqueará el acceso a las páginas web. Podrás seguir navegando, entrando en tus servicios habituales y usando tus marcadores como siempre. El problema no es inmediato, es progresivo: quedará congelado en el tiempo, sin nuevas actualizaciones, sin parches y sin correcciones frente a vulnerabilidades que irán apareciendo.
Y ahí está el punto clave. Un navegador sin actualizaciones de seguridad no falla el primer día, pero con el paso del tiempo se convierte en un objetivo cada vez más fácil. Las amenazas evolucionan, las técnicas cambian y el software que no se actualiza se queda atrás. Poco a poco, el riesgo aumenta.
Mozilla recomienda migrar a un entorno vigente para mantener las protecciones y mejoras del navegador. No hay soluciones intermedias que sustituyan el soporte oficial. Si se quiere seguir contando con actualizaciones y parches de seguridad, el cambio de sistema es inevitable.
Entre las alternativas posibles está Windows 10, que dispone de actualizaciones de seguridad extendidas hasta octubre de 2026 en determinadas ediciones. Para muchos usuarios puede ser la transición más sencilla, ya que no exige requisitos técnicos tan estrictos como las versiones más recientes.
La otra opción es Windows 11, aunque aquí el escenario cambia. Su instalación requiere cumplir condiciones de hardware más exigentes, como determinados procesadores compatibles y configuraciones específicas. No todos los equipos antiguos pueden adaptarse a esas exigencias, lo que en algunos casos implica directamente renovar el ordenador.
La decisión de Mozilla responde a una realidad técnica. Mantener compatibilidad con sistemas que llevan años fuera de ciclo supone un esfuerzo constante y recursos que podrían destinarse a mejorar el navegador en plataformas actuales. Llega un punto en el que prolongar ese soporte deja de ser viable.
Aun así, el impacto es real. Para quienes siguen utilizando Windows 7, 8 o 8.1, febrero de 2026 marca una fecha clara en el calendario. El ordenador no dejará de funcionar, pero navegar a partir de entonces será hacerlo sin red de seguridad. Y eso cambia las reglas del juego.
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