Si creías que ya lo habíamos visto todo en cuestión de consumo energético en CPUs de escritorio, quizá toque replanteárselo. Una nueva filtración sobre Intel Nova Lake ha puesto cifras sobre la mesa que, sinceramente, impresionan… y no precisamente para bien. Se habla de límites de potencia que rozan los 500 W en PL2 y que pueden dispararse hasta los 854 W en PL4. Sí, 854 vatios. En una CPU de escritorio.
Para situarnos, el modelo insignia Nova Lake-S que se espera en la próxima generación incluiría una configuración realmente ambiciosa: 16 núcleos P, 32 núcleos E y 4 núcleos E LP. En total, 52 núcleos en el buque insignia de sobremesa. Una bestia sobre el papel. El problema es que toda esa potencia de cálculo necesita energía, y según las filtraciones, bastante más de la que estamos acostumbrados incluso en la gama alta actual.
Gracias a la constante cascada de rumores y filtraciones, ya sabíamos que Nova Lake no iba a ser precisamente austera. Hace poco se comentaba que, bajo carga multinúcleo completa, el modelo de 52 núcleos podría superar los 700 W. Después llegaron informes que situaban el límite PL2 por encima de los 400 W. Ahora, una tabla filtrada por el conocido leaker HXL detalla los valores PL1, PL2, PL3 y PL4 para los procesadores Nova Lake-S, concretamente para las versiones serie K con doble módulo de cómputo, las que alcanzan esos 52 núcleos máximos.
Las cifras filtradas hablan por sí solas: un PL1 de 150 W, un PL2 de 496 W, un PL3 de 498 W y un PL4 que se dispara hasta los 854 W. Si estos números se confirman, estaríamos ante CPUs Intel Core Ultra 400 de gama alta con un apetito energético realmente elevado. Para comparar, el Intel Arrow Lake Core Ultra 9 285K tiene un PL1 de 125 W y un PL2 de 250 W. Incluso el Core i9-14900K de 14ª generación, famoso por su consumo desmedido y sus picos cercanos a los 6 GHz, se queda en los mismos valores de 125 W y 250 W respectivamente. Lo de Nova Lake, en este contexto, parece otro nivel.
Ahora bien, no todo el mundo da por válidas estas cifras. El filtrador Jaykihn ha salido a cuestionarlas, calificándolas directamente como “obsoletas”. Según él —y en la misma línea se posiciona UNIKO’s Hardware— los valores filtrados no corresponderían al modelo insignia Core Ultra 9 de 52 núcleos, sino a una variante Core Ultra 7 Nova Lake de 42 núcleos, con 14 núcleos P, 24 núcleos E y 4 núcleos E LP. Es decir, no estaríamos hablando del tope absoluto de gama, sino de un escalón por debajo.
Si esto es cierto, el panorama cambia un poco. Significaría que Intel podría haber revisado —y posiblemente reducido— los límites energéticos en las versiones finales, alineándolos más con lo que estamos viendo en Arrow Lake. No sería raro. En fases tempranas de desarrollo, los valores de potencia suelen ser más agresivos y luego se ajustan antes del lanzamiento comercial.
Aun así, la sensación que deja esta filtración es clara: Nova Lake apunta a ser una generación muy ambiciosa en rendimiento, pero también potencialmente muy exigente en consumo. Y eso, en un contexto donde la eficiencia energética es cada vez más importante, abre un debate interesante. ¿Compensa escalar tanto en potencia si el coste energético y térmico se dispara?
Conviene mantener la cabeza fría. Faltan meses para que Intel presente oficialmente las CPUs de próxima generación y, como siempre ocurre con las filtraciones, las especificaciones pueden cambiar. Los límites PL1, PL2, PL3 y PL4 podrían ajustarse antes del lanzamiento definitivo. Por ahora, lo único seguro es que Nova Lake está generando expectación… y también cierta preocupación. Hasta que haya datos oficiales, toca mirar estos números con cautela. Pero si algo queda claro es que la próxima batalla en el escritorio no solo será por rendimiento, sino también por cuánto estamos dispuestos a pagar en vatios por cada extra de potencia.
Fuente: Notebookcheck
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