Linux 6.19 ya está aquí: más músculo por dentro, mejor soporte por fuera.

Publicado el 9 de febrero de 2026, 14:59

Linux 6.19 ya es oficial. Tras la octava Release Candidate de la semana pasada y sin demasiadas sorpresas de última hora, Linus Torvalds ha dado luz verde a una nueva versión estable del kernel. Y sí, vuelve a ser uno de esos lanzamientos que no buscan titulares llamativos, pero que refuerzan justo lo que mantiene vivo a Linux: soporte de hardware, rendimiento, seguridad y una base cada vez más sólida para todo lo que viene.

Todavía no está claro si la siguiente versión será Linux 6.20 o si daremos el salto simbólico a Linux 7.0. Eso se decidirá más adelante, probablemente cuando llegue la primera Release Candidate del próximo ciclo. Pero eso es conversación para dentro de un par de semanas. Hoy toca centrarse en lo importante: qué trae Linux 6.19 y por qué es una versión especialmente interesante.

Como suele pasar con los lanzamientos estables, la lista de cambios es larga. Muy larga. Y está claramente orientada a ampliar compatibilidad con nuevas CPUs, mejorar gráficos y multimedia, afinar el almacenamiento y las redes, reforzar la seguridad y seguir empujando la integración de Rust dentro del kernel. Todo sin romper nada por el camino. Que no es poco.

Empezamos por los procesadores, donde Linux 6.19 vuelve a demostrar por qué es el sistema operativo que mejor escala a nivel de arquitecturas. Hay soporte inicial para nuevos SoC como Tenstorrent Blackhole y el Black Sesame C1200 orientado a automoción. En el mundo x86, AMD y Intel reciben una buena dosis de mejoras: KVM x2AVIC para AMD SVM ahora permite manejar hasta 4.096 vCPUs, muy por encima del límite anterior de 512, mientras que Intel ha revisado a fondo el código de bloqueo de KVM TDX para eliminar condiciones de carrera.

También se sigue preparando el terreno para futuras generaciones de hardware. Intel Nova Lake suma más piezas, incluyendo soporte de audio y nuevos identificadores de dispositivo, mientras que Wildcat Lake va apareciendo poco a poco en distintos controladores. En paralelo, Linux 6.19 inicia el soporte de LoongArch32 como puerto de 32 bits, amplía capacidades en RISC-V con hot-plugging paralelo de CPU y añade nuevas estadísticas de caché a la herramienta Turbostat.

A nivel de seguridad y rendimiento de CPU, hay avances importantes. Se integra MPAM en ARM, cifrado de enlace PCIe, autenticación de dispositivos, habilitación inicial de AMD SEV-TIO para Trusted I/O y correcciones para problemas clásicos como el “thundering herd” en grandes servidores NUMA. También llegan optimizaciones AES-GCM que benefician a CPUs AMD Zen 3 y sistemas con AVX-512, mejoras en la gestión de microcódigo Intel, soporte SGX EUPDATESVN y preparativos tanto para AMD Zen 6 como para plataformas Intel Granite Rapids y Clearwater Forest.

En gráficos, Linux 6.19 es una de esas versiones que marcan un antes y un después sin hacer ruido. La API DRM Color Pipeline se ha fusionado por fin en el kernel principal. De inicio llega a AMDGPU, VKMS y también a Intel, y es un paso clave para que el soporte HDR en Linux deje de ser una promesa eterna. Valve lleva tiempo empujando esta dirección pensando en juegos, y aquí se nota.

Las GPUs AMD GCN 1.0 y 1.1 pasan a usar AMDGPU por defecto, abandonando el viejo controlador Radeon DRM. Esto se traduce en mejor rendimiento, soporte Vulkan con RADV y más funcionalidades modernas. Intel, por su parte, inicia el soporte gráfico para Xe3P, pensado tanto para Nova Lake como para la tarjeta de inferencia de IA Crescent Island, e integra CASF adaptive sharpening, una función ya presente desde Lunar Lake.

También hay movimientos interesantes en otros frentes: comienzan los preparativos del controlador Nova para futuras GPUs NVIDIA, Nouveau gana soporte para páginas más grandes y compresión, y el controlador MSM DRM amplía compatibilidad con las nuevas Adreno del Snapdragon X2 Elite. Incluso el mundo de las NPUs recibe atención con la integración del controlador Arm Ethos dentro del subsistema de aceleradores.

En almacenamiento, Linux 6.19 vuelve a afinar donde más se nota con el uso diario. EXT4 mejora la desfragmentación online y ahora soporta tamaños de bloque mayores que el tamaño de página del kernel. F2FS recibe más optimizaciones de rendimiento y Btrfs avanza en preparativos para FSCRYPT, además de introducir nuevas funciones experimentales.

El controlador NTFS3 ya soporta marcas de tiempo anteriores a 1970, algo clave para compatibilidad histórica, y la capa de bloques activa por defecto la caché BIO por CPU para acelerar operaciones. También se integra Microsoft RAMDAX como nuevo controlador para reservar RAM como dispositivos NVDIMM, NFS añade delegaciones de directorio para mejorar eficiencia y DM-VERITY acelera gracias a hashing más rápido. Incluso se han corregido corrupciones antiguas en HFS y HFS+ de Apple.

En redes, los cambios son menos visibles pero muy potentes. Se habla de hasta cuatro veces más rendimiento en cargas pesadas al sustituir bloqueos ocupados por listas sin bloqueo. Llega soporte inicial para Bluetooth PAST, nuevos ASICs de Realtek y Broadcom, avances en WiFi con RTW89 y preparativos de NVIDIA para redes de 1,6 Tb/s. Nada mal.

El soporte de hardware general también crece en todas direcciones: desde nuevos controladores para dispositivos Logitech, ASUS y Lenovo, hasta mejoras en portátiles gaming, tablets gráficas como la XP-PEN Artist 24 Pro, Apple Silicon, Steam Deck y plataformas Snapdragon X Elite. Es uno de esos lanzamientos que, sin darte cuenta, hace que tu hardware “simplemente funcione” un poco mejor.

Rust sigue ganando terreno dentro del kernel. En Linux 6.19 los controladores I2C ya pueden escribirse en Rust, los módulos soportan parámetros, se mejora printk para acelerar el arranque y se siguen puliendo las bases para que Rust sea una opción real y estable a largo plazo dentro del núcleo.

Y en seguridad, el kernel da un salto serio. Se integra el Live Update Orchestrator de Google para actualizaciones en vivo, llegan Kernel Credential Guards, nuevas herramientas para livepatch, más controles de seguridad en scripts ejecutados indirectamente y mejoras generales en detección de bloqueos y tareas colgadas.

Linux 6.19 ya está disponible en kernel.org en forma de tarball. Aún no es la versión que veremos masivamente en las distribuciones, eso llegará con la 6.19.1 y con los modelos Rolling Release. Y no, no será el kernel de Ubuntu 26.04. Ese honor, salvo sorpresa, quedará para la siguiente versión.

En resumen: Linux 6.19 no busca aplausos fáciles. Busca estabilidad, rendimiento y futuro. Y lo consigue. Sin ruido. Como siempre.

 

Fuente: Ubuntulog

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