Apple vuelve a hablar de inteligencia artificial, pero fiel a su estilo, lo hace sin soltar demasiadas cartas. Durante la presentación de resultados del primer trimestre fiscal de 2026, Apple dejó caer algunas pistas más sobre el acuerdo con Google para que Gemini impulse la nueva generación de Siri. No fue una explicación técnica al detalle, ni mucho menos. Más bien, una confirmación medida, envuelta en el lenguaje habitual de Cupertino.
El contexto fue la llamada con inversores, en la que participaron Tim Cook, director ejecutivo de la compañía, y Kevan Parekh, su director financiero. Las preguntas giraron en torno a dos grandes temas que ahora mismo pesan mucho en Apple: las limitaciones de memoria y, cómo no, la inteligencia artificial. Y ahí, inevitablemente, apareció Gemini.Según Cook, todo hay que entenderlo como una “colaboración”. Repitió esa palabra varias veces, casi como queriendo dejar claro que Apple no está cediendo el control, sino sumando piezas. Cuando se les presionó sobre los detalles técnicos y comerciales del acuerdo, la respuesta fue la esperada: nada concreto.
Apple no entró en cifras, condiciones ni alcance real del pacto. Pero sí hubo una frase clave que ayudó a despejar parte de la confusión inicial.Cook explicó que Apple seguirá combinando el procesamiento en el propio dispositivo con su modelo de computación en nube privada, manteniendo —según él— los estándares de privacidad líderes del sector. Es decir, Siri con Gemini no va a funcionar como un simple asistente que manda todo a servidores externos sin más. Apple insiste en que su enfoque híbrido sigue intacto: parte local, parte en su nube privada, siempre bajo sus reglas.En un momento interesante de la conversación, Cook añadió que Apple “obviamente seguirá haciendo algunas cosas de forma independiente”. Dicho de otra manera: Apple no abandona su propio desarrollo interno de IA.
Pero también se apresuró a dejar claro que eso no interfiere con el acuerdo actual. La frase fue directa: la versión personalizada de Siri es una colaboración con Google. Sin ambigüedades, al menos en ese punto.Cuando la charla giró hacia el dinero, el tono volvió a ser más etéreo. Al preguntar por el retorno de la inversión de Apple en lo que respecta a Apple Intelligence, Cook evitó cifras y previsiones concretas. Prefirió hablar de valor. De integrar inteligencia en cosas que la gente ya ama. De hacerlo de forma personal y privada dentro del sistema operativo.
Y de cómo eso, según su visión, abre un abanico enorme de oportunidades tanto en productos como en servicios. De nuevo, satisfacción con la colaboración con Google, pero sin números encima de la mesa.Y cuando se intentó aterrizar todo esto en datos reales —qué porcentaje de usuarios de iPhone tiene acceso hoy a funciones impulsadas por Apple Intelligence, o si eso está empujando las ventas y las actualizaciones— la respuesta fue un muro. Cook y Parekh se negaron a hacer comentarios.En resumen, Apple confirma lo esencial: Siri con Gemini usará computación en la nube privada y seguirá el enfoque híbrido que la compañía lleva años defendiendo. Pero si alguien esperaba detalles técnicos, métricas de adopción o un impacto claro en el negocio, se quedó con las manos vacías.
Mucha narrativa sobre privacidad, colaboración y valor a largo plazo. Y, por ahora, pocas respuestas concretas.
Fuente: 9to5mac
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