¿Es la RAM DDR5 de Apple más barata que en el mercado estadounidense? La pregunta puede sonar rara a primera vista, casi provocadora, pero cuando empiezas a mirar los números con calma, deja de parecerlo tanto.
En los últimos meses, el mercado de la memoria RAM ha cambiado de forma brutal. La presión ejercida por empresas como OpenAI y su ChatGPT, que necesitan cantidades masivas de hardware para ejecutar modelos de inteligencia artificial, ha disparado la demanda de componentes clave. Especialmente de GPUs de Nvidia… y de la memoria que las alimenta. El resultado es fácil de adivinar: los precios de la RAM se han ido por las nubes.
A esto se suma otro factor importante: los fabricantes de memoria están cambiando sus prioridades. Cada vez destinan más recursos a producir memoria HBM para GPUs de IA, que es mucho más rentable, y dejan en segundo plano la memoria DDR que usamos en nuestros Mac y PC. Menos oferta, más demanda. La tormenta perfecta.
En Estados Unidos, la situación ya roza lo absurdo. 64 GB de RAM DDR5 pueden costar hoy más de 1.000 dólares, aunque lo habitual ronda los 800 dólares. Hace solo seis meses, ese mismo kit costaba menos de 200 dólares. Hablamos de un aumento de entre cuatro y cinco veces en medio año. No es una subida gradual ni razonable, es un salto salvaje.
Y aquí es donde Apple entra en escena de una forma inesperada. Apple cobra 800 dólares por añadir 64 GB de RAM DDR5 a un Mac en Estados Unidos, y lo hace sin aplicar ningún sobreprecio adicional respecto al mercado actual. Lo que durante años se ha criticado como “la RAM más cara del mundo”, ahora resulta estar alineada —o incluso por debajo— del precio real de mercado.
Esto, evidentemente, no es sostenible a largo plazo. Los mercados suelen negociar precios con antelación para proteger costes durante un tiempo, pero cuando llega la renegociación, el golpe puede ser enorme. Y no solo eso: cuando el precio de la RAM vuelva a caer, esos costes inflados también tendrán que amortizarse. Es una montaña rusa peligrosa para fabricantes y consumidores.
La RAM no es el único componente afectado. Los precios de las unidades SSD también han subido, y en general todo el mercado de la informática de consumo y profesional está encareciéndose. Vivimos en un entorno claramente especulativo. El ejemplo más llamativo está en las GPU: algunas tarjetas de Nvidia han duplicado su precio. Modelos como la Nvidia RTX 5090 han pasado de 1.999 dólares a superar los 4.000 dólares. Y por si fuera poco, Nvidia ha anunciado que dejará de producir y vender GPUs de gama básica, lo que solo empeorará la situación.
Ya no hablamos de subidas puntuales o excepcionales. Las vemos a diario, en tiendas, configuradores y presupuestos. Es el nuevo ruido de fondo del sector tecnológico.
No está claro cómo reaccionará Apple ante este escenario. Algunos analistas ya advierten de que la escasez de componentes podría alargarse hasta 2028, lo que sugiere que esto no es un bache temporal, sino una etapa prolongada. Y si eso se cumple, los usuarios también tendremos que adaptarnos, nos guste o no.
Paradójicamente, en medio de este caos, la RAM de Apple empieza a parecer menos abusiva de lo que muchos creían. No porque sea barata, sino porque el mercado se ha vuelto tan extremo que ha cambiado por completo las referencias. Y eso, sinceramente, debería hacernos reflexionar.
Fuente: Macbidouille
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