KDE Plasma 6.6: más accesibilidad, Wayland más usable y un escritorio mejor pulido.

Publicado el 5 de enero de 2026, 9:32

KDE sigue afinando Plasma 6.6 y, aunque la versión estable todavía está a algo más de un mes de distancia —si todo va según lo previsto, llegará el 17 de febrero de 2026—, el ritmo de cambios no se frena. Semana tras semana, el equipo va desgranando en sus blogs qué mejoras están en camino. Y sí, hay bastante de lo que hablar.

Después de los avances que ya se dejaron ver en diciembre, este nuevo lote de cambios confirma una cosa: Plasma 6.6 no va de revoluciones llamativas, sino de hacer las cosas mejor, con más cuidado y pensando en más gente.

Uno de los puntos más destacados es la llegada de Teclas Lentas a Wayland. Para quien no esté familiarizado con esta función, la idea es sencilla pero muy importante: permite definir cuánto tiempo hay que mantener pulsada una tecla para que el sistema la dé por válida. Esto ayuda a evitar pulsaciones accidentales y supone un alivio real para personas con discapacidades motoras. Es una de esas mejoras que no hacen ruido, pero marcan una diferencia enorme en el día a día.

El efecto Zoom también recibe cariño. Ahora incluye un nuevo modo que mantiene el puntero fijo en el centro físico de la pantalla mientras se amplía la imagen. Puede parecer un detalle menor, pero para quienes dependen de la ampliación de pantalla, sobre todo en monitores grandes o de alta resolución, reduce mucho la sensación de desorientación. Todo se siente más estable, más predecible.

Siguiendo con pequeños ajustes bien pensados, el Selector de Emojis permite por fin definir un tono de piel preferido para los emojis de manos y personas. No es algo crítico, claro, pero suma coherencia y evita tener que elegirlo cada vez.

Las notificaciones también ganan en control. Ahora es posible desactivar los indicadores visuales de tiempo de espera, algo que muchos usuarios agradecen para mantener el escritorio más limpio y menos intrusivo.

En el apartado de usabilidad general, Plasma 6.6 demuestra que los desarrolladores están atentos a situaciones reales. Por ejemplo, la entrada desde un mando de juego pasa a considerarse actividad del usuario. ¿Qué significa esto? Que el sistema ya no bloqueará la pantalla ni entrará en suspensión mientras estás jugando con un mando. Algo lógico… que hasta ahora no lo era tanto.

También se ha mejorado el comportamiento de los portátiles al cambiar su estado de energía. Si el equipo se enchufa o desenchufa mientras está suspendido, al despertar lo hará teniendo claro si está funcionando con batería o con corriente. Menos confusión, menos comportamientos raros.

La Configuración del sistema se vuelve más inteligente y consciente del contexto. Si tu equipo no tiene pantalla táctil, la página relacionada con esta desaparece por completo. Nada de opciones inútiles ocupando espacio. Además, el selector rápido de pantallas ahora incluye un acceso directo a la configuración completa, para esos casos en los que los ajustes rápidos se quedan cortos.

En lo visual, Plasma 6.6 sigue puliendo detalles. Las insignias superpuestas en los widgets, especialmente en la bandeja del sistema, han sido rediseñadas de forma sutil para verse más limpias y menos cargadas. El lanzador del Panel de Aplicaciones ahora resalta las categorías a lo largo de todo el panel, aportando una sensación de mayor coherencia visual.

El Conmutador de Tareas con iconos grandes también mejora su comportamiento: cuando hay muchas ventanas abiertas, los iconos se organizan en varias filas en lugar de forzar un desplazamiento horizontal interminable. Mucho más cómodo y fácil de leer.

En cuanto a estabilidad, hay buenas noticias. Los desarrolladores hablan de una posible solución para uno de los fallos más comunes relacionados con los paneles en Plasma, un problema que llevaba tiempo dando dolores de cabeza. Además, Spectacle corrige errores de posicionamiento de su barra de herramientas en configuraciones complejas con varios monitores, y Kickoff ya no corre el riesgo de que su etiqueta “¡Nuevo!” se desborde en aplicaciones con nombres especialmente largos.

Por último, Plasma 6.6 no se olvida de su vocación multiplataforma. OpenBSD recibe varias correcciones y mejoras, especialmente en la integración con PipeWire, la información del sistema y la abstracción de hardware, reforzando el compromiso de KDE con algo más que Linux.

En conjunto, Plasma 6.6 se perfila como una actualización tranquila, pero muy sólida. Más accesible, más coherente y con muchos pequeños detalles que, sumados, hacen que el escritorio se sienta más cuidado y más humano.

 
Fuente: Linuxiac

 

 

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