El equipo de Linux Mint vuelve a mover ficha. Y esta vez lo hace con una actualización de peso. Cinnamon 6.6 ya es oficial y llega tras un año completo de trabajo intenso, con una mezcla muy bien medida de cambios visibles, mejoras técnicas profundas y decisiones estratégicas que dicen mucho sobre el futuro del escritorio.
No es solo un lavado de cara. Es una versión que afina la experiencia diaria, refuerza la identidad propia de Cinnamon y prepara el terreno para lo que viene, especialmente en el mundo Wayland.
Vamos con calma, porque hay bastante que contar.
Un menú de aplicaciones renovado, más compacto y mucho más flexible
Si hay un cambio que salta a la vista nada más actualizar, ese es el nuevo menú de aplicaciones. En Cinnamon 6.6 se ha rediseñado desde cero buscando equilibrio entre estética y funcionalidad. El resultado es un menú más moderno, más limpio y, sobre todo, más adaptable a cada usuario.
¿Qué cambia exactamente?
La barra lateral ahora cobra protagonismo. Incluye el avatar del usuario, accesos rápidos a favoritos y a las aplicaciones más usadas, y separa de forma clara los marcadores. Todo está mejor organizado y se nota.
Las categorías se muestran de forma más compacta, usando iconos simbólicos, lo que agiliza la navegación y reduce el ruido visual. Menos distracciones, más rapidez.
Y aquí viene una de las claves: la personalización. Ahora puedes mover los botones de energía (apagar, suspender, bloquear) a la parte inferior o a la barra lateral, cambiar la ubicación de la barra de búsqueda e incluso ocultar elementos que no utilizas. Si te gusta un menú minimalista, aquí tienes herramientas para dejarlo justo como quieres.
Se nota que el equipo ha escuchado a la comunidad. Y eso siempre es buena señal.
Nuevas herramientas para conocer y controlar mejor tu sistema
Cinnamon 6.6 también estrena aplicaciones pensadas para ir un paso más allá en la gestión del sistema.
La antigua herramienta de Informes del Sistema se transforma en Información del Sistema, y el cambio no es solo de nombre. Ahora ofrece una radiografía completa del hardware, con nuevas secciones que detallan:
Dispositivos USB conectados
Componentes PCI
Información de la GPU
Datos de la BIOS, incluyendo firmware, placa base y modos de arranque
Es una utilidad mucho más útil tanto para usuarios avanzados como para quienes simplemente quieren saber qué hay dentro de su equipo sin abrir la torre.
Junto a ella aparece Administración del Sistema. Esta aplicación se ejecuta con privilegios de root y, por ahora, se centra en la gestión del Menú de Arranque. Permite modificar parámetros de inicio y controlar la visibilidad de GRUB sin tener que tocar archivos de texto a mano. Más cómodo, más seguro y mucho menos propenso a errores.
Wayland avanza, pero sin renunciar a la personalización
En el apartado técnico, Cinnamon 6.6 deja clara su postura. El equipo quiere avanzar hacia Wayland, sí, pero sin sacrificar la personalización que siempre ha sido una de sus señas de identidad.
Para lograrlo, se ha tomado una decisión importante: libAdapta, un fork de libAdwaita. Con esta bifurcación, Cinnamon se asegura de que las aplicaciones sigan respetando los temas personalizados del sistema, algo que libAdwaita limita de forma intencionada en GNOME.
Es una apuesta por la independencia técnica. Y también por la coherencia visual.
Además, Wayland recibe mejoras muy concretas y necesarias:
La gestión del teclado se ha reescrito por completo, garantizando el cambio correcto de distribuciones y un mejor soporte para métodos de entrada. Ahora IBus se gestiona de forma separada de las configuraciones tradicionales.
El teclado en pantalla abandona libcaribou y adopta una solución moderna que permite cambiar de diseño, algo básico pero imprescindible.
El paquete xdg-desktop-portal-xapp ahora escanea el tema GTK para aplicar correctamente el color de énfasis en aplicaciones independientes, como Flatpaks. Todo se ve más integrado, más coherente.
Pequeños detalles que mejoran el día a día
Cinnamon 6.6 se completa con una serie de ajustes que, sin hacer ruido, mejoran mucho la experiencia diaria.
La Luz Nocturna nativa llega por fin al escritorio. Una nueva aplicación controla automáticamente la temperatura de color de la pantalla según la hora, reduciendo la luz azul y ayudando a evitar la fatiga visual. Funciona, es sencilla y se agradece.
Las notificaciones ahora son más inteligentes. Se pueden ordenar para mostrar primero las más recientes y cuentan con indicadores de mensajes no leídos.
El Alt+Tab por monitor hace que, al cambiar de ventana, solo se muestren las aplicaciones abiertas en el monitor que estás usando. Especialmente útil en configuraciones multi-pantalla.
Y, como toque final, llegan los iconos XSI, que sustituyen a los simbólicos de Adwaita por un set propio de XApp, reforzando aún más la identidad visual de Cinnamon.
Disponibilidad y lo que viene después
Cinnamon 6.6 será el entorno de escritorio predeterminado en Linux Mint 22.3 “Zena”, y sus paquetes irán llegando de forma progresiva a los repositorios de las principales distribuciones.
En conjunto, esta versión deja una sensación muy clara: Cinnamon sigue avanzando, pero a su ritmo y con sus propias reglas. Más control, más coherencia, más personalidad. Sin prisas, pero sin pausa.
Y eso, hoy en día, se agradece mucho.
Fuente: Desde linux
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