Krita 5.3.2: la actualización que los artistas digitales llevaban meses esperando.

Publicado el 28 de mayo de 2026, 9:30

Si usas Krita para ilustración digital, diseño o animación, tienes una buena noticia: la versión 5.3.2 acaba de llegar con un buen puñado de correcciones que atacan directamente los puntos más frustrantes del día a día. No es una actualización cosmética. Es de esas que notas desde el primer minuto. Cualquiera que haya trabajado con capas de texto en Krita sabe lo desesperante que puede ser. Creabas una capa de texto nueva y, en lugar de quedar seleccionada y lista para editar, tenías que hacer clic de nuevo solo para empezar a escribir. Un pequeño detalle que, cuando estás en plena faena contra una fecha límite, acaba con tu paciencia. En 5.3.2 ese comportamiento está corregido. Ahora las capas de texto recién creadas se seleccionan automáticamente, tal y como cabría esperar de cualquier herramienta moderna. Parece algo básico, y lo es, pero llevar meses sin eso duele.

El menú desplegable de fuentes también ha recibido una renovación de fondo. El componente que lo gestionaba era un widget anticuado que hacía que desplazarte por las fuentes fuera lento y torpe. Ahora han reescrito esa parte usando qquickwidget, una tecnología más moderna que hace que todo responda con fluidez. Además, el buscador del panel de estilos de fuente ya tiene su propio algoritmo dedicado, así que encontrar la variante en cursiva o en negrita de una familia tipográfica ya no implica desplazarte por cientos de opciones hasta dar con ella. Y si trabajas con transformaciones de tipo warp, ahora la vista previa actualiza los ajustes en tiempo real en lugar de esperar a que hagas algo más para refrescarse. Pequeño detalle, gran diferencia.

Los usuarios de tabletas Android llevaban un tiempo sufriendo un problema bastante grave: la aplicación se colgaba al arrancar. El motivo era técnico pero tiene sentido cuando lo entiendes: Krita copiaba los recursos necesarios en el hilo principal del sistema operativo, que es el encargado de mantener la interfaz viva y respondiendo. Si ese proceso tardaba demasiado, Android interpretaba que la app había dejado de funcionar y la cerraba por las buenas. La solución ha sido mover esa copia de recursos a un proceso en segundo plano. Así el hilo principal queda libre, la interfaz sigue respondiendo y Android no mata la aplicación. El resultado: Krita arranca sin problemas en tabletas, como debería haber hecho desde el principio.

Más allá de lo visible, esta versión tapa varios agujeros de estabilidad que podían aparecer en situaciones concretas. Si abrías imágenes de alta resolución con capas vectoriales en pantallas de alta densidad de píxeles, podías encontrarte con congelaciones. Si cargabas archivos PSD con un tipo de compresión específica llamada COS, había riesgo de que la aplicación se bloqueara al analizarlos. Ambos casos están resueltos. También se han corregido problemas relacionados con la exportación de animaciones. Antes, si algún fotograma fallaba durante el proceso de exportación, Krita podía continuar sin avisarte, generando un archivo de vídeo corrupto sin que te enteraras hasta abrirlo y encontrarte con una sorpresa desagradable. Ahora la aplicación verifica el estado de cada fotograma antes de continuar. Es el tipo de corrección que no verás en pantalla pero que te puede salvar un proyecto entero.

Y si utilizas flujos de trabajo de impresión con papel en formato A1, hay un ajuste menor pero importante: el recuento de píxeles predefinido para ese tamaño estaba mal calculado. Ya está corregido, lo que garantiza que tus documentos tengan las dimensiones exactas que necesitas para imprenta. Para los usuarios más avanzados que compilan Krita desde el código fuente o desarrollan plugins, la versión de Windows ahora usa Clang 21 como base de compilación, lo que mejora tanto el rendimiento en tiempo de compilación como en tiempo de ejecución.

Si has oído hablar de Krita 6.0 y tienes curiosidad por probarla, el equipo de desarrollo es bastante claro al respecto: no la uses para trabajo de producción todavía. La versión 6.0 implica una migración masiva hacia Qt6, el framework sobre el que se construye la interfaz de la aplicación, y ese proceso todavía tiene aristas que pulir. Es una versión experimental, pensada para desarrolladores y usuarios que quieran explorar hacia dónde va Krita, no para proyectos reales. La recomendación oficial es quedarse con 5.3.2 para el trabajo del día a día. Y viendo todo lo que incluye esta actualización, tiene todo el sentido del mundo. Krita lleva años siendo una de las herramientas de dibujo digital más respetadas del mundo del software libre, y actualizaciones como esta recuerdan por qué. No hace falta gran fanfarria para ganarse la confianza de los artistas: basta con que las cosas funcionen cuando tienen que funcionar.

 

Fuente: Linux compatible

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