El 16 de junio se acerca y el equipo de KDE no está de brazos cruzados. La edición de esta semana del boletín "This Week in Plasma" llega cargada de correcciones, mejoras de interfaz y una sorpresa agradable de la comunidad que los usuarios de Intel van a agradecer. Plasma 6.7 se está cocinando a fuego lento, y los detalles que están ajustando en estos días últimos dicen mucho sobre cómo trabaja este proyecto.
Todo el foco puesto en Plasma 6.7
Cuando un proyecto de software se acerca a su fecha de lanzamiento, el trabajo cambia de naturaleza. Ya no se trata de añadir funciones nuevas, sino de pulir lo que existe, cerrar los bugs que quedan abiertos y asegurarse de que el conjunto funcione de manera coherente. Eso es exactamente lo que está haciendo el equipo de KDE esta semana, y el resultado es una lista larga de arreglos que, aunque muchos puedan parecer pequeños, son el tipo de cosas que marcan la diferencia en el uso diario. Uno de los cambios más interesantes tiene que ver con el portapapeles, ese espacio donde el sistema guarda temporalmente lo que copias. Hasta ahora, si limpiabas el portapapeles teniendo elementos marcados como favoritos, el sistema te preguntaba si también querías eliminarlos. El nuevo comportamiento es más sensato: los elementos que hayas marcado con estrella nunca se borran automáticamente. Si los destacaste, es porque los quieres conservar, y el sistema ahora lo entiende así. Para borrarlos tendrás que hacerlo tú manualmente, con intención. Otro detalle que habrás notado si usas KDE es ese pequeño parpadeo que aparecía al conectar un disco externo: el widget de Discos y dispositivos mostraba brevemente el icono de notificación antes de estabilizarse. Ya no. Es el tipo de pulido visual que no figura en ningún titular pero que, cuando desaparece, se nota.
Discover se pone serio con los datos de tus aplicaciones
Discover, la tienda de aplicaciones de KDE, recibe esta semana algunos cambios que van más allá de lo cosmético. El más relevante afecta a lo que ocurre cuando desinstales una aplicación Flatpak, que es el formato de empaquetado más habitual en el ecosistema Linux moderno, y decides también eliminar sus datos y configuración. Hasta ahora esa eliminación era inmediata e irreversible. Si pulsabas confirmar, los datos desaparecían para siempre. Con el cambio que viene en Plasma 6.8, esos datos irán primero a la papelera del sistema, lo que te da una segunda oportunidad de recuperarlos si te arrepientes. Es un cambio pequeño en código, pero enorme en tranquilidad para el usuario. También se ha reorganizado la página de inicio de Discover para que la sección "Elección del editor", donde aparecen recomendaciones curadas por el equipo, quede más cerca de la parte superior. Antes quedaba enterrada y muchos usuarios ni sabían que existía. Ahora tendrá más visibilidad, lo que tiene sentido: si alguien se molesta en hacer esas recomendaciones, lo mínimo es que se vean. Hay más: la búsqueda en la página de Actualizaciones ya no distingue entre mayúsculas y minúsculas, lo que parece una tontería hasta que llevas cinco minutos intentando encontrar una aplicación escribiendo su nombre en minúsculas sin resultado. Y el indicador de progreso general durante las actualizaciones del sistema ha reducido su "ruido visual", que es como los desarrolladores llaman a esos elementos de interfaz que distraen sin aportar información útil.
Una semana de correcciones
Más allá de Discover, esta semana también se han cerrado varios bugs que afectaban a la estabilidad general del entorno. Plasma podía bloquearse en determinadas situaciones al cambiar de actividades usando el widget Activity Pager, al conectar o desconectar pantallas en caliente, o mientras el widget del tiempo buscaba actualizaciones meteorológicas. Tres escenarios cotidianos que ahora funcionan correctamente. También se ha corregido un problema que afectaba a los temas de decoración de ventanas cuando se usaba un factor de escala inferior al 100 por ciento. Esto puede sonar técnico, pero básicamente significa que si tenías la interfaz reducida para aprovechar mejor una pantalla de alta resolución, los bordes y decoraciones de las ventanas podían verse mal. Ya no. KWin, el compositor gráfico que gestiona cómo se dibujan las ventanas en pantalla, ha recibido también dos correcciones relacionadas con el efecto de zoom de accesibilidad. Si amplías el escritorio con esa función, antes podían aparecerte cursores duplicados al agitar el ratón, y el puntero se desincronizaba visualmente al arrastrar elementos. Ambos problemas están resueltos. Además, se han cerrado un par de fugas de memoria en KWin, lo que en la práctica significa que el sistema consumirá menos recursos con el paso del tiempo.
Soporte para GPU Intel Xe: la sorpresa de la semana
Y aquí llega la nota más simpática de esta entrega. Un colaborador de la comunidad ha añadido soporte para las GPU Intel Xe al Monitor del Sistema de KDE. Las GPU Intel Xe son las tarjetas gráficas integradas y dedicadas de Intel basadas en su arquitectura moderna, presentes en los procesadores de las últimas generaciones. Hasta ahora, el Monitor del Sistema no sabía leer su información y simplemente las ignoraba. Con este cambio, si tienes un equipo con gráficos Intel Xe, podrás ver los datos de uso y rendimiento de tu GPU directamente desde la interfaz de KDE, igual que ya se puede hacer con tarjetas AMD y NVIDIA. Es exactamente el tipo de contribución que hace grande al software libre: alguien tenía un problema concreto, lo solucionó y lo compartió con todos. Plasma 6.7 llega el 16 de junio. No es una versión revolucionaria en términos de nuevas funciones, pero cada corrección que ves en esta lista representa un momento en que algo fallaba y alguien decidió arreglarlo. Eso, semana tras semana, es lo que convierte un escritorio de Linux en algo en lo que puedes confiar de verdad.
Fuente: KDE.org
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