Si usas Linux con KDE Plasma, esta semana tiene buenas noticias para ti. El equipo de KDE acaba de lanzar la beta pública de Plasma 6.7, y aunque la versión definitiva aún tardará un par de meses, lo que hay ya sobre la mesa merece un vistazo tranquilo y detallado. No estamos ante una revolución de interfaz ni ante un cambio radical de paradigma. Esto es algo distinto y, en muchos sentidos, más valioso: una versión que demuestra que el proyecto sigue madurando con intención, puliendo lo que ya funciona y añadiendo justo lo que faltaba.
Una de las novedades más prácticas de esta versión tiene que ver con el teclado virtual, ese que aparece en pantalla cuando conectas una tablet o un dispositivo táctil. Hasta ahora, su comportamiento era bastante rígido. Con Plasma 6.7, puedes configurar exactamente qué acciones hacen que aparezca: ¿quieres que salga solo cuando tocas un campo de texto? ¿O prefieres controlarlo de otra manera? Ahora eso depende de ti, y hay una página dedicada en la Configuración del sistema para gestionarlo. Otro cambio que seguramente agradecerás si grabas pantallas o haces capturas: la función "Ocultar de Screencast" ha recibido una mejora importante. Antes solo escondía una ventana de las grabaciones en vivo. Ahora también la excluye de las capturas de pantalla estáticas, y el nombre ha cambiado en consecuencia para reflejarlo con más claridad. Pequeño detalle, gran diferencia si trabajas con contenido sensible. Y hay algo más que merece atención: las notificaciones ya no aparecen con un simple fundido. Ahora se deslizan desde fuera de la pantalla, con un movimiento que llama la atención sin ser agresivo. Parece un detalle cosmético, pero cambia la sensación general del escritorio de una forma que es difícil de ignorar una vez que lo ves.
Discover, la tienda de aplicaciones de KDE, también recibe mejoras en esta versión. La página de aplicaciones instaladas ahora agrupa el contenido por categorías de forma predeterminada, algo que parece obvio pero que hasta ahora no estaba activado por defecto. Si tienes muchas aplicaciones instaladas, encontrar lo que buscas se vuelve bastante más sencillo. KRunner, el lanzador que aparece cuando pulsas Alt+F2 o escribes directamente en el escritorio, también mejora. Se ha mejorado la respuesta al pulsar Enter muy rápido después de escribir algo: antes podía haber un pequeño margen de error entre lo que escribías y lo que se lanzaba, y ahora eso está mejor calibrado. No es un error que todo el mundo notaba, pero los que lo sufrían lo notaban bastante. Hay además un cambio en el menú contextual de la barra de título de las ventanas. La opción "Mantener por encima de otras" sube al primer nivel del menú, en lugar de estar enterrada en un submenú. El equipo lo justifica con sentido: es probablemente una de las opciones más usadas, así que tenerla más a mano simplifica el flujo de trabajo.
En el plano técnico, Plasma 6.7 trae mejoras notables para quienes usan el escritorio remoto integrado. Se ha implementado soporte para codificación progresiva, que permite transmitir el escritorio de forma más eficiente cuando el cliente no soporta H.264 o cuando el ancho de banda es limitado. También se ha reducido la latencia general del servidor RDP integrado, lo que en la práctica significa conexiones más fluidas y con menos retardo. Para quienes ya están mirando más adelante, hay un par de novedades que llegarán en Plasma 6.8. El teclado virtual recibirá soporte para el idioma amárico, hablado principalmente en Etiopía y Eritrea, lo que es un ejemplo del alcance global del proyecto. Y la gestión de redes añadirá la opción de que los puntos de acceso inalámbricos seleccionen su canal automáticamente, algo útil en entornos con muchas redes cercanas.
Plasma 6.7 no intenta reinventarse. En su lugar, hace algo más difícil: sabe exactamente en qué quiere mejorar y lo ejecuta con coherencia. Las correcciones de errores, las mejoras de rendimiento y los ajustes de interfaz no son parches aislados; forman parte de una visión de escritorio que lleva años madurando y que, versión a versión, se acerca más a ese punto en el que casi todo simplemente funciona como esperas. Si quieres probar la beta, ya está disponible públicamente. Y si prefieres esperar a la versión final, no falta mucho: el equipo tiene previsto dedicar las próximas semanas a pulir y corregir, sin añadir nuevas características. A veces, la mejor decisión que puede tomar un proyecto de software es saber cuándo parar de añadir cosas.
Fuente: KDE.org
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